miércoles, 28 de diciembre de 2016

El año de los cambios

Aunque más bien fue una decisión vital que provocó un cambio brutal. Eso fue lo que hice, dar un golpe certero sobre la mesa y dejar atrás el papel de cuidador y segundón, porque a partir de ese momento sería definitivamente el protagonista indiscutible de mi vida.

Me di la vuelta en la cama y allí estaba el mensaje del cuadro esperándome. ¡Sé libre!, me transmitía. Entonces cogí el timón y con decisiones coherentes empecé a hilvanar el tejido de mi libertad. El dolor, la nostalgia y la tristeza aparecieron, todos esos sabores se entremezclaban, pero también paz, porque escuchaba mi corazón y sentía paz.

Lo había entregado todo, ya no quedaba más por vaciar. Entonces fue tiempo de volver a llenar, de compensar. Por eso desaparecí de lo antiguo sin previo aviso. Algunos no lo entendieron y otros con el paso de los meses lo comprendieron. ¿Me daba igual? Al principio no, pero me lo tomé como un ejercicio para dejar de importarme lo que opinasen los demás. El silencio calmaría las aguas y pondría las cosas en su lugar…

Inicié mi camino arrastrado por la certeza de lo que sentía que debía hacer para sanar, y lo hice acompañado de mis dos aliados, el perdón, que me liberaba del rencor, y los miedos, mis grandes amigos que me motivan a hacer locuras que jamás imaginé, porque me estoy proponiendo hacer lo contrario de lo que me intentan convencer. Por eso me encantan y ya no me peleo con ellos. Les agradezco tanto…

Y también le agradezco tanto, sigo agradeciéndole tanto, desde la cercanía, desde la distancia, desde sus miedos, desde todos los ángulos posibles, porque encontrar un espejo así que te ayude a comprender quién eres realmente, es una fortuna que jamás olvidaré.


Y termina el año, un año repleto de retos y grandes proyectos que ni en mis mejores sueños me hubiera imaginado haciendo: nadar travesías, escribir el libro… ¡Quién me lo iba a decir! Y seguiré perdonando, sobre todo a mí mismo, que a veces me olvido, y agradeciendo, a partes iguales, equilibrando. ¿Y qué está por venir? Ni idea, pero lo que venga será una gran oportunidad para aprender y seguir siendo un niño, feliz.


lunes, 26 de diciembre de 2016

Belleza oculta

Por momentos pensé que podría sentir nostalgia, imaginándome cosas que echaría de menos, pero sobre la marcha me daba cuenta de que no tenía motivos para sentir tal emoción porque nunca había tenido esas cosas, así que imposible que las añorara. Menuda película me tenía montada, un guión ilusorio que nunca existió, pero que el protagonista lo vivió tanto que se lo creyó. La ficción fue superada por la realidad…


Y hablando de películas, ayer fui al cine a ver la última de Will Smith, Belleza oculta, y no pude sino volver a decir gracias por haber descubierto la belleza colateral que se esconde detrás de cada situación difícil y dolorosa. Todos estamos conectados…

jueves, 22 de diciembre de 2016

El verdadero significado de la navidad

Hace unos días exclamé en medio del pasillo: «¡Estoy emocionado!». -¿Por qué?-, me preguntó una compañera de trabajo. -No sé, porque sí-, creo recordar que le dije. Tal vez sea porque estoy motivado, porque estoy lleno de inocencia…


Pero ayer me dieron más razones para seguir estando emocionado, porque desde hace cuatro años creo en la llegada de Papá Noel, pero ¿quién provoca la magia? Ahora sé que yo mismo puedo ser mi propio Papá Noel. Aquí, dentro de mí, hay una luz que es capaz de conseguir todo lo que se proponga y por eso estoy dispuesto a destapar el velo que a veces la oculta. Al fin y al cabo, el verdadero significado de la navidad invita a eso, a recordar esa luz que hay dentro de ti, la luz que alumbra el mundo, el nacimiento de tu niño interior. No necesito recurrir a una figura externa ni depositar toda mi confianza en el exterior, así que apuesto por recogerme y abrazar la llama interna…

miércoles, 21 de diciembre de 2016

En dirección contraria

¿Y qué más da si no me entienden? ¿Y qué más da si juzgan lo que hago? ¿Tiene razón la mayoría? No sé, hace tiempo que dejé de plantearme quién tiene razón. La abandoné porque me aportaba más penas que alegrías, y cansancio, agotamiento extremo por perseguir sin éxito que otros me entendieran. ¡Al carajo! Lo suelto…


Muchas veces voy en dirección contraria y déjenme decirles que a veces siento la emoción de palpar ese viento en contra. ¿Qué más da ir en contra si hago lo que siento, lo que me sale de dentro? Lo importante es seguir tu intuición, ser fiel a tu ser. ¿Y los que van en masa hacia el otro extremo lo hacen por convicción o porque simplemente siguen unos patrones marcados por la sociedad? Si es así, párate a reflexionar…

lunes, 19 de diciembre de 2016

2000 metros

Después de la Travesía El Río no había nadado tanto, pero ayer quise poner a prueba mi resistencia, así que después de levantarme y desayunar, me fui a la piscina a probar si era capaz de aguantar nadando un montón sin parar. Y lo conseguí, pues hice 2000 metros sin detenerme para ver el reloj, además de que con las gafas empañadas no ves mucho que digamos. Al principio, como siempre, esa distancia parece inalcanzable, a años luz, pero como era algo que quería hacer y no suponía ningún sacrificio, lo disfruté. A mi ritmo, tranquilo, porque no tenía obligación de llegar a una hora determinada. Con esfuerzo, sí, porque todo reto supone un esfuerzo, pero si lo haces desde la alegría y no desde la obligación, si amas lo que estás haciendo, estás en el camino correcto.


Y después de las últimas brazadas a un ritmo más frenético, quitarme las gafas para ver el reloj y comprobar que lo había hecho en menos de 40 minutos, una gran satisfacción recorría mi piel, tanto que lo quise compartir con el compañero que me motiva un montón. El esfuerzo mereció la alegría. Mejorando muy lentamente, pero mejorando al fin y al cabo. Hace un año y medio 100 metros me parecían imposibles, ahora 2000 me dan ganas de más..

sábado, 17 de diciembre de 2016

Me desnudo tanto...

O tal vez no tanto, simplemente me desnudo, a través de mis palabras, mis gestos, mi cara... Dicen que la cara es el reflejo del alma. Un libro abierto lleno de letras que forman palabras y las palabras a su vez se unen para transmitir que tengo ganas, y cuando otros me leen también tienen ganas, ganas de vivir, ganas de sentir...

Y ayer, mientras estuve viendo la película Vaiana y un escalofrío recorría todas las carreteras de mi piel, me recordó eso que a pesar de los miedos quiero hacer. Está ahí, latiendo en mí, esperando el instante en que me llegue la certeza de que es el momento exacto para hacer esa cosa nueva que me asusta y entusiasma. Los miedos son ahora aliados que me motivan a hacer locuras que jamás imaginé...


viernes, 16 de diciembre de 2016

La zanahoria, el huevo y los granos de café

¿Qué es la resiliencia? La capacidad de superarnos ante la adversidad. Y qué mejor manera de explicarlo que utilizando un ejemplo de mi amigo. Ante una misma situación, una olla con agua hirviendo, tres ingredientes lo vivirían de distinta manera. Pasado un tiempo en el fuego, la zanahoria se ablandaría (rol de víctima), el huevo se endurecería (se vuelve resistente y desconfiado), pero los granos de café se disolverían en el agua, obteniendo así una mejor versión de sí mismos, un delicioso café. De eso trata la resiliencia, de aprender con lo que suceda y superarnos cada día…



martes, 13 de diciembre de 2016

El crítico interior

¿Qué es el ego? Aquello que creemos que somos, ese ruido mental que te hace estar en el pasado y en el futuro, pero nunca en el presente. Esa vocecita que trata de manipularnos. No sé qué les dirá a ustedes, pero en mi caso parece que “haga lo que haga, la cago”. Un crítico interior en toda regla, un saboteador…


¡Qué alivio saber que yo no soy eso! No sé, aunque la siga escuchando y a veces me envuelva, qué alivio es darte cuenta y volver a tu centro…

lunes, 12 de diciembre de 2016

Establecer prioridades

Los objetivos del 2016 estaban claros: publicar el libro y hacer la travesía a Nado El Río. Por eso me enfoqué en escribir y nadar, abandonando otras actividades secundarias que nada tenían que ver con lo que había elegido como prioridad. Y una vez conseguidas las metas, me he vuelto a hacer la pregunta. Por eso he escrito las prioridades que quiero tener en la vida para que todas mis decisiones vayan en la dirección de conseguirlas. Si hay claridad en los objetivos, habrá claridad a la hora de tomar decisiones.

La vida cambia y tal vez tengo que centrar mi tiempo y dedicación en otras cosas, pero no quiero dejar de lado la natación porque sé que es una actividad que aportará valor a mi máxima prioridad, la salud que tengo y que deseo conservar. No sé si la llevaré a cabo con la misma intensidad, pero no la quiero abandonar. Entonces, mi saboteador interno me dirá que es mejor que renuncie porque si no le dedico exclusividad no voy a mejorar, pero ¿mi objetivo es nadar para ganar o nadar para aportarme vitalidad? Lo tengo claro.


Eso sí, quiero marcarme un objetivo para enfocarme en lograrlo, un aliciente que me anime a lanzarme a la piscina o salir a correr, una motivación, individual o grupal, que suponga una superación, Algo nuevo que me lleve a exclamar: "¡Dios mío, nunca me imaginé haciendo esto!". Todavía no sé cuál, pero estoy en ello…

viernes, 9 de diciembre de 2016

La media de las cinco personas

Dicen que eres la media de las cinco personas con las que pasas más tiempo, así que si hoy por hoy estás rodeado de Cristina la dramática, Roberto que siempre se hace la víctima, Dolores la miedosa, Alberto el conflictivo y Jacinto el depresivo, sal de ahí corriendo.


Y no me vengas con un “es que…”. Por tu bien, cambia de ambiente.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

¿Soy un ignorante?

Muchas veces me lo he preguntado, porque me da la sensación de que no sé nada, incluso he dejado de ver las noticias y parece que no estoy al día de lo que pasa en el mundo. Tal vez sea un ignorante disfrutando de la experiencia del no saber. Pero ahora me hago otra pregunta: ¿no saber nada significa ignorancia? El pensamiento es el que demanda saber, buscando respuestas y necesitando de más preguntas. Hace ruido, mucho ruido…



Dice Wayne Dyer que «tu nivel más alto de ignorancia es cuando rechazas algo de lo cual no sabes nada». Y aquí me reconozco en que no suelo rechazar nada, por eso siempre aplico el “no sé” y digo que es necesario experimentar antes de valorar o juzgar. ¿Soy entonces un ignorante? No sé…

martes, 6 de diciembre de 2016

Emprender con éxito

Salir del gallinero y explotar tu talento para darle vida a tus sueños, sueños que la humanidad está esperando que compartas con ellos. La clave para emprender con éxito no es pensar en cuánto dinero vas a sacar con esto, sino en el número de vidas que puedes cambiar gracias al proyecto que vas a llevar a cabo.  Te invito a ver este vídeo que conectará directamente con el águila que vive dentro de ti y no con la gallina que crees que eres…


lunes, 5 de diciembre de 2016

Cambio de estado

Y no es que me haya casado ni muchísimo menos, sino porque a veces las relaciones, del tipo que sean, sufren un vuelco inesperado. Pero en lugar de lamentarme por ese cambio voy a centrarme en la oportunidad, que es como siempre me gusta ver las cosas.



Además, el cambio lo decido yo, porque ya no me resuena estar de la misma forma. No soy tibio, y no se trata de elegir entre frío o caliente, sino entre ser o no ser, y yo soy, soy libre y transparente, y si no me siento confiado para mostrarme así, me retiro sin más. Pero agradeciendo, agradeciendo mucho todo lo compartido. Cada vez que me pasan cosas como esta, siempre confío en que la naturaleza está obrando lo mejor para mí. Todo pasa por algo…

viernes, 2 de diciembre de 2016

El rincón de Ibán

Así lo bautizaron ayer, el rincón de Ibán, y es que cuando voy solo, me acomodo en una de las esquinas del local y entre plato y plato voy sonriendo mientras los veo trabajar. Porque desprenden alegría, mucha alegría y espontaneidad. Son libres y nos hacen sentir libres. No sé, simplemente me encanta pasarme por allí y disfrutar. Un rinconcito de paz y tranquilidad. Y la comida, ese menú que siempre pido sin preguntar qué es lo que hay porque quiero llevarme la sorpresa y porque confío en que nunca se olvidarán del ingrediente principal: una gran cucharada de corazón, pura pasión por lo que hacen. Y me miman, me tienen consentido. Por eso y por más, cada vez que voy a The V Factor siento como si estuviera en mi propio hogar. Gracias por esta linda amistad…


Y esta noche solo quiero cerrar los ojos durante unos pocos segundos para desear que salga todo lo que tenga que salir y disfrutar. Sí, disfrutar una vez más.

jueves, 1 de diciembre de 2016

El objetivo de un viajero

Comienza diciembre, el último mes que cierra este año repleto de cambios y decisiones trascendentales, pero de eso ya me ocuparé más adelante, de hacer un balance, una reflexión de todo lo que ha significado. Un volver a la coherencia, como muchas veces digo…

Y como cada amanecer me he acercado a la orilla a perdonar, pero hoy me he permitido no cerrar los ojos para no perderme el espectáculo que la naturaleza nos brindaba desde buena hora de la mañana, un cielo naranja intenso.

Y ayer, viendo la final de Masterchef Italia, dijeron dos frases inspiradoras que no se me pasaron por alto. Una de ellas fue el título del menú degustación que finalmente ganó: «No fue fácil, pero tampoco imposible». Y la otra referente a los viajeros: «El objetivo de un viajero no es llegar, sino seguir viajando». Al final sí fue posible y seguiremos viajando o caminando, sin olvidarnos de disfrutar mientras caminamos.


Y mira, mira lo que me han regalado. Según mi amiga Yolanda, el libro está para comérselo y yo no puedo sino darle las gracias por tan fantástica sorpresa. Las veo tan bonitas, que hasta cosa me da llevarme las galletas a la boca...

martes, 29 de noviembre de 2016

Mentalidad de lotería

Muchos pecamos de tener una mentalidad de lotería: no hacer nada y que nos toque todo. Así de fácil, como por arte de magia…


Si realmente queremos conseguir aquello que nos proponemos, es posible gracias a nuestro esfuerzo y determinación. Aunque muchos buscamos la gratificación inmediata sin pasar por el proceso, lo más importante será enamorarnos de ese proceso antes de alcanzar el objetivo. Entonces sí, la gratificación será doblemente disfrutada y merecida.

lunes, 28 de noviembre de 2016

Señor Decide

La verdad es que esta semana mi coherencia ha estado a prueba de bombas, pero me siento muy satisfecho con las decisiones tomadas. Más que satisfecho, lo que siento es paz. He decidido ser coherente y ello también conlleva estar rodeado de gente que sea coherente. Cuando dices una cosa y luego terminas haciendo otra bien distinta, no eres coherente sino más bien todo lo contrario, y ver actos incoherentes en las personas que están a mi alrededor, no son sino espejos que reflejan mi propia incoherencia. Por eso decido apartarme y no participar en ciertos temas.


Ayer, qué casualidad, tras recibir un masaje relajante que me había auto-regalado, se equivocaron de apellido (o no) y me llamaron “Señor Decide”. Me vino como anillo al dedo por todo lo acontecido a lo largo de la semana. Decido ser coherente, que no es otra cosa que lo que piense, diga y haga vaya en la misma dirección. Me encanta la sensación de ser coherente...

viernes, 25 de noviembre de 2016

¿Cuánto te pagaron para olvidarte de tus sueños?

A veces, si no siempre, es mejor hablar claro y no andar con rodeos. Sí, paso de dar vueltas sin sentido y prefiero ir directamente al grano, coger un atajo que me lleve al quid de la cuestión sin perder tiempo, porque a veces, sencillamente, no tenemos tiempo y debemos actuar ya, aquí, ahora. Así que lanzo la pregunta: ¿Cuánto te pagaron para olvidarte de tus sueños?


Ahora solamente hay que ser valientes y honestos con nosotros mismos para responderla. Si estamos vivos, aún estamos a tiempo de cumplir nuestros sueños...

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Me olvido de los peces

Eso es lo que estoy haciendo, ordenando mis prioridades y decidiendo. Hace unas semanas me aconsejaron que apuntara en una libreta las cinco prioridades que hay en mi vida en orden de mayor a menor. Mientras las escribes, sería interesante que te respondieras con honestidad si es eso lo que realmente quieres o se supone que es lo que debes decir. A continuación, me animaron a que las decisiones que tome cada día vayan a favor de conseguir las cosas que he puesto como prioritarias. La salud, sin lugar a dudas, es mi máxima prioridad.


Y el otro día escuchamos a un niño decir a sus padres: «Tengo memoria de pez y me olvido de los peces». Nada que objetar, Señor Juez.

martes, 22 de noviembre de 2016

¡A sus órdenes!

Ya había comentado que después de la presentación me apetecía parar, para reflexionar sobre cuáles van a ser mis prioridades a partir de ahora y cómo debo enfocar las acciones para conseguirlas. Pues bien, esa parada no se ha hecho esperar, porque el domingo por la mañana me despertó un ruido procedente de la cocina y al acercarme para ver qué sucedía, me pegué un pedazo de resbalón al caminar descalzo sobre un suelo inundado de agua. El termo se había estropeado...

A pesar de ello, la risa no me abandonó, aunque ahora estoy con una contractura en el cuello y con la certeza de que debo hacer reposo. Si tenía alguna duda, ya se me disiparon todas con la caída. ¡A sus órdenes! Aunque ya me podría haber avisado de otro modo, digo yo, jeje.

Y sigo con el GPS bien atento. Ante las decisiones que debemos tomar, si se te expande el corazón, estás tomando la decisión adecuada. Si se te contrae el mismo, es que no estás siendo coherente. Al final todo es un auténtico regalo, porque cancelas eventos para seguir en reposo, ese mismo que te pide el cuerpo. 


lunes, 21 de noviembre de 2016

Así fue...

El libro pasó a un segundo plano, pues lo vital era transmitir el mensaje de ver la enfermedad como una oportunidad, darle la vuelta a la adversidad. Y parece que caló, pues muchos salieron del teatro con esperanzas renovadas y ganas de abrir el regalo.



Y cumplí el sueño de celebrar mi sanación en el teatro rodeado de toda la gente que quiso estar a mi lado. Aquí no importa quién es el mensajero, de hecho fuimos varios los que aunamos nuestras energías para reforzar lo que queríamos transmitir. Un encuentro de almas, como diría mi emocionada amiga Jezabel.



Emoción, puros sentimientos que tuvieron lugar en tan corto espacio de tiempo. Llanto, risa, risa y llanto. Todos entremezclados y en la medida perfecta para equilibrar la receta. No puedo sentirme más afortunado por tenerlos a mi lado...





viernes, 18 de noviembre de 2016

El día ha llegado

Me despierto al alba y al instante me doy cuenta de que el día ha llegado. Intento no pensar demasiado, pero los mensajes que me llegan me lo siguen recordando, la cuenta atrás ha finalizado. Pero un curso que parece hablarme entre líneas me invita a dedicar este día a la serenidad en la que la vida quiere que esté. El día ha llegado, la luz ha llegado...

Antes de salir siempre pido que sea él el que hable, que mi corazón tome la palabra y hable, sin guión, sin pensar, sin planear, solamente que se rinda a la improvisación y hable. Hoy será un día único e irrepetible y lo quiero disfrutar como tal, sin olvidarme de que todos los días serán también así, únicos e irrepetibles. Que se haga tu voluntad...

miércoles, 16 de noviembre de 2016

¿Dónde conseguir el libro?

Según la información que me ha facilitado la editorial, se pueden conseguir ejemplares del libro "Cuando abracé la vida (un canto a la esperanza)" en las siguientes librerías:

- Librería El Puente (Lanzarote) 
- Librería Fajardo (Lanzarote)
- Librería Boulevar (Lanzarote)
- Librería Books & Papers - Centro Comercial Deiland (Lanzarote)
- Librería Tagoror (Fuerteventura)
- Librería Sinopsis (Gran Canaria)
- Librería Casa del lector (Gran Canaria)
- Librería Canaima (Gran Canaria)
- Librería Triana (Gran Canaria)
- Librería Primicia (Gran Canaria)
- Librería Agapea (Tenerife)
- Librería Lemus (Tenerife)
- Librería El Paso (Tenerife)
- Librería Petete de A Guarda (Pontevedra)
- Librería Pica Pica de Verin (Ourense)
- Librería Lual Picasso (Almería)
- Librería Bibabuk (Almería)
- Martin Librería (Badajoz)
- Universitas Edificio Presidente (Badajoz)
- Mercurio Librería (Badajoz)
- Pleyades, S.L. Librería (Cáceres)
- Todolibros (Cáceres)
- Jaime Librería, S.L. (Cádiz)
- Quorum Libros, S.L. (Cádiz)
- Luque Librería (Nueva) (Córdoba)
- La República de las Letras (Córdoba)
- Picasso Granada (Librería) (Granada)
- Teorema Librería (Granada)
- Anabel Librería (Huelva)
- Metropolis Librería (Jaén)
- Entre libros, S.L. Librería (Jaén)
- Rayuela Librería (Málaga)
- Prometeo y Proteo Librerías (Málaga)
- Luces (Luces y Luces infantil) (Málaga)
- Agapea Factory, S.A. (Málaga)
- Panella Librería (Sevilla)
- Entre líneas Librería (Sevilla)
- Acuario Librería (Sevilla)
- RM Libros de Arquitectura.com (Sevilla)
- Librería Epsilon (Barcelona)

Y sigo pendiente de recibir más información sobre las librerías de Cataluña, Valencia, Aragón, Navarra, País Vasco y Madrid, principalmente.

Por otro lado, les voy a dejar los siguientes enlaces para que consigan el libro por Internet, tanto en papel como en formato ebook:







Hace unos meses me dijeron: el éxito del libro no lo midas por el número de copias que puedas vender, sino por el número de personas a las que les puedas cambiar la vida. Hoy ya puedo decir que es todo un éxito. Gracias, gracias, gracias...

martes, 15 de noviembre de 2016

Delegando y confiando

El pasado viernes tuve un día bastante ajetreado. No es para menos, preparar la presentación del libro es lo que tiene, pero la verdad es que últimamente mi vida es mucho más sencilla y no estoy acostumbrado a hacer un montón de cosas a la vez. ¿Qué es lo que he hecho? Delegar, soltar el control de todo lo que no domino y confiar, porque confío en el gran equipo que me acompaña. Mi función será otra. Y por si fuera poco, de repente se presenta un gran espejo ante mí que me demuestra que es posible estar en paz en días como ese. ─Últimamente mis días son siempre así, simplemente me dejo fluir─, fue más o menos lo que me comentó. Entonces la enseñanza está en que no debo huir de días con tanto trajín, sino adquirir la capacidad de gestionarlos desde la paz. Y siento que lo estoy logrando, delegando y confiando.


─Tienes muchos apoyos, el libro está donde está por los apoyos que tienes. La gente te quiere mucho─, me dijo una compañera. Sí, una gran verdad. Y mientras sigo delegando y confiando, no me olvido de tener tiempo para seguir disfrutando...


lunes, 14 de noviembre de 2016

El caviar y la mierda

Hace unos días me dijeron esta frase: “Si tienes un kilo de mierda y le añades un gramo de caviar no cambia nada, pero si tienes un kilo de caviar y le añades un gramo de mierda, lo cambia todo”.


¿Y cuál es aquí la enseñanza? Si tienes proyectos y quieres que salgan adelante, no hables con gallinas que te frenen, sino con águilas que te ayuden a prosperar. Aunque solo tengas una gallina en tu vida, si le haces caso, no lograrás aquello que quieres alcanzar.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

En vivo y en directo

Llegas al local, alguien te pregunta si eres Ibán y al contestarle que sí, te colocan un micrófono y te piden que esperes en el pasillo hasta que te llamen para la entrevista. Y mientras esperas, a través de las pantallas puedes ver que el programa ya está en antena. «¡Saldrás en directo! ¡A ver lo que dices!», me susurra un pensamiento. «Pues lo que me salga, supongo», me digo a mí mismo.


Por fin llega mi turno y entro en el plató de televisión. Me dicen que pase por detrás del sofá y me siente. Y cuando menos me lo espero, sin ni siquiera saludar previamente a la presentadora, ya está la cámara enfocándome y hablando conmigo en vivo y en directo. ¡Si esto no es improvisar, que baje Dios y lo vea! Es lanzarte a cosas totalmente nuevas. Aunque una pequeña parte de mí tiembla de emoción y miedos por lo desconocido, al resto le encanta la experiencia de no controlar absolutamente nada. Simplemente disfrutar con lo que venga…

martes, 8 de noviembre de 2016

Rendirse a la vida

A veces no nos queda otra que rendirnos a la vida, cerrar los ojos suavemente y agarrarnos a la certeza de que queremos seguir viviendo con todas nuestras fuerzas. Enraizarnos en la tierra para no despegarnos y confiando ciegamente en que sea lo que sea será para nuestro máximo beneficio. Queremos vivir, ese es nuestro lema, pero no para luchar sino para aprender y disfrutar con todo lo que llegue. Queremos vivir…


Sí, esto va también por ti, mi querida Anabel, que sé que siempre estás pendiente de lo que escribo porque te hace vivir, naciendo en ti un sentimiento de paz. No hay lucha, solo aceptación y ganas de vivir. Gracias por las lecciones que nos das…

lunes, 7 de noviembre de 2016

Los enemigos del amor y la felicidad

¿Cuál es el mayor enemigo de la felicidad? ¿Y del amor? Jorge Bucay lo tiene claro al responder que «hay varios, pero te voy a decir tres: el miedo, la vergüenza y la culpa. Es decir, todo aquello que evita que seas quien eres». No me voy a extender más, ¿para qué si está bastante claro?


viernes, 4 de noviembre de 2016

Cerrando el viaje: de la pobreza a la riqueza

Me han pasado tantas cosas durante el último mes, que he tardado muchísimo en contar la experiencia de mi viaje por Malasia y Singapur, pero por fin hoy cierro este capítulo.

Últimos días (del 29 de septiembre al 2 de octubre de 2016)

Después de tres días en condiciones un tanto precarias, regresamos a Mersing en busca de un hotel donde resguardarnos tras la experiencia selvática que tanto nos había marcado. Y fuimos al aparentemente mejor hotel, aquel que lucía más grande, sin tener una reserva hecha pero con la esperanza de encontrar alguna habitación disponible. Y tuvimos esa fortuna. Siempre recordaré el abrazo en el que nos fundimos mi compañera y yo al comprobar que del baño salía agua limpia y transparente. Algo tan simple como eso nos llenó de alegría. Y es que pasar de la pobreza a la riqueza y viceversa, nos llevó a valorar y agradecer en todo momento lo afortunados que éramos cuando podíamos disfrutar de elementos tan esenciales como el agua. Aunque nuestro espíritu nos llevaba a adaptarnos a cualquier circunstancia…

Y de vuelta a Kuala Lumpur, nos volvimos a quedar en un excelente hotel. Y lo que le propuse a mi compañera para que perdiera la vergüenza, lo terminé haciendo yo: bajar al desayuno en chanclas y pijama. Fue una sensación rara el sentirme observado, pero una vez te centras en ti todo lo demás carece de importancia…

Siempre recordaré Malasia como el país de las palmeras, pues cuando cogimos el avión rumbo a la escala que haríamos en Singapur, pude divisar un montón de hectáreas de terreno cubiertas de palmeras. Jamás había visto tantas. Y en el avión otra novedad, pues repartieron a los pasajeros unos bombones helados. Lo nunca visto…


Y no quiero terminar sin agradecer especialmente a mi compañera Desi, una gran amiga con la que la risa y la espontaneidad estaban aseguradas. ¡Con menuda joya me vine a juntar! Gracias por todo lo compartido, por habernos escuchado y comprendido, incluso gracias por ser mi espejo en muchos aspectos. El consejo que nos dieron fue que nos riéramos mucho. Lo hicimos, nos reímos muchísimo...


Y después de mi primera experiencia viajando de forma más o menos improvisada, y recalco lo de “más o menos” porque incluso se podría improvisar mucho más, me dio la sensación de que me puedo comer el mundo. Si voy con la mente abierta y el corazón atento, podré llegar hasta donde quiera llegar. ¿Habrá un nuevo viaje improvisado? Me encantaría…

jueves, 3 de noviembre de 2016

Gratitud 4.0

Hace unos meses escribí esto:

"He aquí los tres niveles de la gratitud:

Agradecer las cosas que actualmente forman parte de nuestra vida y complementan nuestro bienestar, por ejemplo: agradecer la salud que tenemos, la casa que nos cobija o el coche que nos lleva a cualquier lado. Agradecer que podemos caminar o que podemos ver y escuchar. Se trata de dar las gracias por esas cosas que solemos pasar por alto, pero que son importantísimas y las echaríamos de menos si no las tuviéramos (Gratitud 1.0).

Agradecer todo aquello que nos pasa, aunque aparentemente sea malo, porque confiamos en que será para nuestro máximo beneficio (Gratitud 2.0). ¡Cuánta resistencia tenemos para agradecer algo que a priori no queremos! Pero con el tiempo, quizás comprendamos que fue lo mejor que podía pasarnos…

Agradecer aquello que deseamos como si ya hubiera pasado (Gratitud 3.0). Interesante, muy interesante. Así que si tienes un sueño y estás emprendiendo las acciones necesarias para conseguirlo, siente por unos minutos cómo te sentirías si ya lo hubieras logrado. Y da las gracias, siente la gratitud infinita que te embarga."

Pues ahora resulta que hay una Gratitud 4.0, lo que me demuestra que agradecer puede ser ilimitado. Y dice lo siguiente: no sé qué va a ocurrir en el futuro, pero es tan maravilloso y brutalmente fantástico, que lo voy a agradecer desde ya.

Pues la voy a poner en práctica ahora mismo: no sé qué va a ocurrir en el futuro con el libro que estoy a punto de presentar, pero será tan maravilloso y fantástico lo que va a pasar, que agradezco haber tenido esta oportunidad. Y que venga, que venga lo que tenga que venir que aquí estaré con los brazos abiertos para acogerlo.



Y aquí les dejo el booktrailer. ¡Este es el mensaje que quiero transmitir, únicamente mi experiencia! Que sea en beneficio de todos los seres sin ninguna excepción.


miércoles, 2 de noviembre de 2016

Mi voluntad es expresar

Por un instante, pensé que me querían poner un bozal para que no pudiera hablar. Por un momento, pensé que me querían atrapar para encerrarme en una jaula y no poder volar. Y ante la mínima posibilidad de sentirme apresado salto como un potro desbocado. Ante el peligro de verme privado de libertad, una revolución interna empieza a obrar para transformar esa realidad, una realidad imaginada y no real. Nada es real. Mi voluntad es expresar lo que quiero expresar y no maquillar por miedo a no encajar, por el rechazo que pueda suscitar. Abrir mi corazón y compartir humildemente la experiencia que me hizo renacer en este mundo ilusorio que, tal vez, se podría deshacer con un simple soplo…


lunes, 31 de octubre de 2016

Día 12: Sobreviví en la selva

Miércoles, 28 de septiembre de 2016

Me resistí y aquello persistió, persistió y persistió. Las sanguijuelas se apoderaron de mis pies y no me abandonaron hasta casi el final del trayecto. «Dios, ¿pero qué hago aquí?», me preguntaba de vez en cuando mientras seguía caminando por un sendero mojado. A punto estuve de decirle al guía que quería volver, pero es verdad que otra parte de mí sentía que tenía que pasar esa experiencia porque me daría más fuerza. La que se lo pasó “pipa” fue mi compañera. Ese día no paró de reír cada vez que miraba mi cara de circunstancias. El humor y la risa siempre nos salvaba, pues a pesar de todo, yo también tenía tiempo para la risa…

Me acordaba de todo lo que me enseñaron, que aceptara, que las amara, pero me era muy complicado aceptar esos bichos que trepaban por la ropa y se enganchaban a mis pies intentando chupar la sangre que corría por mis venas. Y aún quedaba el tramo de vuelta, pasar otra vez por el mismo calvario…

Y por fin lloré, pero no de desesperación sino por puro agradecimiento. Recordé que estaba sano y que para lograrlo había hecho una promesa mucho tiempo atrás: que estaría dispuesto a todo con tal de sanar. «¿No estabas dispuesto a todo? Pues camina», me dije. Y también recordé lo que me dijeron la primera vez que pude caminar sobre los cristales: «El camino será difícil, pero al final te espera la recompensa». Y a partir de ahí comencé a caminar con otro sentir, quitándole importancia a las sanguijuelas, agradeciendo que estaba vivo, que estaba sano, y mientras más lloraba de alegría, menos bichos tenía.


Sobreviví en la selva, una gran experiencia. Y aunque salí de allí diciendo que jamás volvería a meterme en una de ellas, ahora digo que no me importaría. Quiero seguir estando sano y seré un SÍ a todo lo que la vida me proponga…

viernes, 28 de octubre de 2016

El mejor padrino

- ¡Menudo padrino tienes! -, me dijeron justo al salir de la conferencia de José Antonio Manchado. - Sí, el mejor -, y contesté con tanto convencimiento que traspasaba mi piel. Y es que escucharlo engrandece el alma, escucharlo me reafirma en que lo que me transmitió fue lo mejor que me podía haber pasado. Y llega, su mensaje llega, porque tiene el don de comunicar y de hacer ver a la gente de una forma amable y generosa dónde está. Entre gallinas y águilas va brotando la risa de aquellos que lo escuchan por primera vez o de aquellos, como yo, que reconocieron estar en un gallinero. Ahora puede que haya salido del aparentemente seguro gallinero, o puede que siga en él pero siendo consciente de que es un gallinero donde lo único que me espera es la mediocridad. Yo decido dónde quiero estar, yo sé hacia dónde quiero ir. Estar rodeado de gente que me ayude a prosperar en la vida y cumplir mis sueños. Eso es lo que quiero...


Sí, tengo al mejor padrino, y también a la mejor madrina, incluso a una maravillosa maestra de ceremonias y a muchos invitados que harán un hueco en sus agendas para el próximo 18 de noviembre celebrar una gran fiesta. ¡Les espero!

jueves, 27 de octubre de 2016

Día 11: Bailando bajo la lluvia

Sigo contando el viaje, que ya queda muy poco para el desenlace…

Martes, 27 de septiembre de 2016

En la anterior entrada comenté que finalmente habíamos cogido el ferry, pero ¿dónde atracó exactamente? En otro pueblo a treinta minutos de Mersing, y nos enteramos porque una inglesa llamada Liam y su novio malasio nos invitaron a compartir un taxi. Así que si ya íbamos a llegar tarde, todavía nos íbamos a retrasar un poquito más. ¿No quería aventura e improvisación? Pues me la sirvieron en bandeja…

Aún así, en la agencia nos seguían esperando y pusimos rumbo al Parque Nacional Endau Rompin sin ni siquiera desayunar, porque con tanto trajín y a causa de la tormenta, no habíamos desayunado.

Después de tres horas en coche, llegamos al parque y allí nos esperaban los primos Lop y Burn, el primero el cocinero y el segundo nuestro guía. Y a comer, que estábamos desmayados y el almuerzo hacía rato que estaba preparado: carne con papas (compuesto de toda la vida), huevo estilo tortilla francesa (un ingrediente imprescindible en la dieta de Malasia) y vegetales al vapor recolectados de la zona. Y de postre una fruta tropical muy parecida al lychiee: rambutan.


Después nos cambiamos de ropa en nuestra cabaña ¿de lujo? Uff, tenía aberturas por todas partes y estaríamos expuestos a cualquier visitante que se pudiera colar entre las rendijas. Aquí sí aparecieron de verdad los mosquitos y nos tuvimos que embadurnar todo el cuerpo. Estábamos en medio de una selva virgen, pura vida en total libertad. Y encima éramos los dos únicos turistas…


Nos cambiamos de ropa y comenzó la aventura, adentrarnos por la selva en busca de animales salvajes (elefantes, tigres, serpientes…) Desafortunadamente (o afortunadamente, según se mire), no pudimos ver ninguno de los animales nombrados, pero sí dimos un paseo por el río ayudándonos de una rueda hinchable. Una experiencia muy divertida. ¡Y qué silencio tan inmenso había! Solamente se escuchaban los sonidos que los animales emitían.




Al llegar al campamento, un té y galletas saladas nos esperaban. Yo estaba con el apetito rebosante. Y siempre había algo que nos recordaba el consejo de la sonrisa.


Después pudimos dar un paseo por el pueblo justo antes de que empezara a llover, porque llovió y no se nos ocurrió otra cosa que bailar bajo la lluvia. Mirar al cielo y sentir cómo el agua resbalaba por nuestra piel mientras no paraba de brincar y agradecer. Sin duda, es uno de los grandes regalos que me llevo de este viaje tan aventurero.


También comentar que para la cena probamos el bambú y nos explicaron cómo se cocinaba. El cocinero era un verdadero manitas. Un pueblo muy pequeño en el que prácticamente todos eran familia, por eso nos dijeron que era muy complicado conseguir pareja. ¿Se estarían insinuando? :-)


Parece todo tan idílico, ¿verdad? Ya les adelanto que no siempre fue así. Por la noche tuve que empezar a hacer frente a mis miedos…

miércoles, 26 de octubre de 2016

Pacífica tormenta

Los días grises me invitan a mirar a través de la ventana y deleitarme con la lluvia que va cayendo hasta mojar la tierra o la calzada. Como si fuera un niño que ve caer el agua por primera vez, pero en Lanzarote pasa tan de vez en cuando, que cuando sucede es como si fuera la primera vez. Y refugiarme entre las letras para sacar aquello que llevo dentro, tecleando a ver qué sale pero sin esperar que salga nada. A ver qué sale si es que sale algo. La tormenta a veces te sorprende, regalándote llamadas inesperadas o mensajes que estuvieron en tu móvil pero que por razones inexplicables desaparecen, como si el vendaval se los llevara. ¿Será el destino, tal vez? Eso me dijo ayer el maestro de mi vida, siempre presente. Me alegró mucho escucharlo, sentirlo, aunque fuera lejano. Pero en mi corazón está muy cercano.


¿Por qué siento paz donde aparentemente hay tormenta? Siento paz, un indicativo de que estoy sanando…

martes, 25 de octubre de 2016

Madrugada Día 11: Lo imprevisible de la naturaleza

Emocionarte al sentir la humildad que recorre la piel de la otra persona. Su piel es mi piel y nos erizábamos con la bondad que reflejaban sus palabras, su mirada. Nos estábamos desnudando el alma. Contar nuestra experiencia, aquella que nos ha hecho llegar hasta este presente que nos envuelve. Si nos sentimos orgullosos de lo que hemos logrado y la gente se emociona al escucharnos, ¿por qué no contarla entonces? Hay secretos que tal vez sea mejor desenterrarlos con la gente que amamos. Gracias amiga, por ese corazón maravilloso…


Y ahora sigo con el relato del viaje…

Martes, 27 de septiembre de 2016

Después de un cambio de habitación por unos “visitantes peculiares” que vinieron a pasar la noche con nosotros, puse el despertador a las cuatro de la mañana porque a las cinco debíamos coger el ferry de vuelta a Mersing.

Sonó el despertador y fuimos a la otra habitación a recoger nuestras mochilas. Antes de entrar, recuerdo ver que el mar estaba en calma total, como si fuera una balsa de aceite. Mi compañera fue al balcón a recoger la ropa que estaba tendida y al cerrar la puerta, se desató la tormenta. Nos miramos extrañados y sorprendidos por ese vendaval inesperado que, conforme pasaban los segundos, iba cogiendo más fuerza.

«Me da que el barco no va a salir», comentamos, porque desde el muelle del hotel al embarcadero principal teníamos que trasladarnos en un bote pequeño. Efectivamente, al rato nos confirmaron que el barco no podía salir y que intentaríamos coger el siguiente de las nueve de la mañana, siempre y cuando la tormenta amainara.

Nosotros teníamos una excursión reservada para visitar el Parque Nacional Endau Rompin a las 8:30 horas, así que los pensamientos empezaron a agolparse en mi mente: «¿Y si perdemos la excursión? ¿Y si no nos devuelven el dinero? ¿Y si la tormenta sigue unos días más y perdemos también el vuelo de vuelta a Lanzarote?». Y mientras mis pensamientos me intentaban asustar, el viento no paraba de soplar, intentando arrancar los tejados que nos cobijaban de la lluvia. Era una tormenta…

Hasta que fuimos a la habitación a intentar descansar y me acordé de lo imprevisible de la naturaleza. No podemos controlar nada, y si ella quisiera, podría hacernos desaparecer de la faz de la tierra en cuestión de segundos, con un simple chasquido de dedos. «Se supone que la naturaleza es sabia y siempre quiere lo mejor para mí», me dije. «Tal vez está protegiéndonos de algo. Quizás la excursión no la debemos realizar». «¿Depende de mí cambiar esta situación», me pregunté. «No», fue la respuesta, así que me fui a dormir, y mientras lo hacía me acordé de mi madre cuando me decía que dónde diablos me iba a meter, que allá hay un montón de monzones y tifones. No sé si llegó a la categoría de tifón, pero impresionaba…

Pero qué experiencia tan maravillosa estábamos viviendo, una oportunidad única para soltar el control y dejarnos llevar. Serán los asuntos de la vida, que se haga su voluntad y no la mía. Y repitiendo el mantra «después de la tormenta siempre llega la calma” conseguí descansar… y cuando desperté ya casi no había tormenta. Había amainado lo suficiente como para coger el ferry de vuelta. «¿Llegaremos a buen puerto?», me pregunté. Será lo que tenga que ser.


Y sí, llegamos al puerto, pero a qué puerto…