sábado, 29 de diciembre de 2012

Balance del año

Anoche fui a cenar con mi ángel de la guarda (algún día les contaré más sobre él) y ahora estoy aquí, acurrucado en la cama mientras escribo estas líneas sobre lo que ha supuesto el 2012 para mí...y será el último escrito del año, porque cuando me levante de la cama lo que voy a hacer es preparar la maleta para irme rumbo a Düsseldorf a celebrar el fin de año. ¡Qué ilusión me hace poder hacer este viaje! Será la quinta vez que celebre fin de año en una ciudad fuera de Lanzarote; la primera vez fue en Nueva York, la segunda en Londres, la tercera en Venecia, el año pasado en Amsterdam y, en esta ocasión, toca Düsseldorf, aprovechando a mi compañía comodín y sus vuelos directos desde Lanzarote. 
 
También quiero comentarles que el solomillo con salsa de oporto fue todo un éxito, jeje, sobre todo para mi padre, que se chupó los dedos. Aquí les dejo una imagen del plato y, si alguno está interesado, ya le pasaré la receta.
 
 
 
Vamos allá...¿qué ha supuesto el 2012 para mí? ¿Ha sido un año bueno o malo, como solemos decir cuando acaba el curso? Ha sido un año inolvidable, eso por lo pronto, inolvidable en muchos aspectos, y cargado de emociones, de muchas emociones. Empecé el año como acabé el anterior, estresado porque estaba haciendo el Grado de Turismo y, combinar trabajo y estudios, es muchas veces complicado. Después tuve el esguince, a mediados de marzo, y eso me creó tensión porque tuve que parar el ritmo que llevaba, tuve que pedir la baja médica por primera vez en mi vida y no disfruté nada con eso. Después, cuando pensé que por fin iba a tener mi descanso merecido, porque había acabado mis estudios en julio, el plazo que me había propuesto y conseguido, me encontré con una situación totalmente inesperada...y que cambió mi vida. De disfrutar de mi verano sabático, como lo iba a llamar yo, paso a estar ingresado en un hospital, menudo contraste, con la angustia que eso me generó y que a estas alturas todos ustedes saben...
 
...Pero si llegamos al presente, a 29 de Diciembre, después de más de tres meses de camino recorrido, tengo que decir que me siento cambiado, que me siento otro, que soy muy feliz y que cada día me sorprendo más de lo que estoy viviendo...y agradezco, doy mucho las gracias, gracias a las personas que he conocido y que me ayudan día a día a pasar este trance, gracias a las personas que ya conocía y que siguen estando a mi lado, gracias a toda mi familia porque creo que la relación, ahora, es más bonita y estrecha, gracias a mi ángel de la guarda, por iluminarme la vida y sentir que no voy a estar solo...nunca, gracias a todos, de corazón, gracias...por este año, que será muy importante en mi vida...y gracias por el año que viene, que lo disfrutaré y viviré con más ganas que nunca.
 
Entonces, ¿ha sido un año bueno o malo? Pues no me voy a mojar, y mira que suelo hacerlo. Lo voy a dejar en neutro, un año neutro, ni bueno ni malo...un año de aprendizaje, de muchas emociones...que han generado un cambio en mí y deseo que este cambio siga germinando.
 
 
 
 
 
Sólo deseo poder llenar este baúl de muchas ilusiones, proyectos y sentimientos para el año que viene...y compartirlos con todos ustedes. ¡FELIZ AÑO!
 
 

jueves, 27 de diciembre de 2012

Mañana cocino yo

Aprovechando que esta semana estoy de vacaciones, mañana cocinaré yo para toda la familia, así mataré dos pájaros de un tiro, por una parte, recompensar a mi madre por todos sus mimos y cuidados que me da cuando yo aún estoy recuperando mis fuerzas y, por otro lado, atreverme con la cocina, que me encanta, pero no sé hacer muchas cosas, así que mañana tengo en mente hacer algo nuevo, solomillo con salsa de oporto. A estas horas de la mañana, aún no sé cómo preparar la salsa, pero si miro en internet seguro que encontraré más de una receta interesante.
 
 
 
 
Para los que se estén preguntando cómo acabó el partido de pádel del viernes, decirles que bien, más que bien, porque la ilusión que me hizo entrar en la cancha y coger la pala traspasó barreras. Tengo tantas ganas de vivir y hacer cosas, que eso significó un paso más hacia mi meta, la sanación, y por eso estoy feliz...últimamente me siento muy feliz.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Y Papá Noel llegó...

Papá Noel existe, le pedí un deseo y me lo concedió así que, a partir de ahora, voy a creer siempre en él. Como ya les adelanté a muchos a través de un sms, me tocaba nueva sesión de belleza el lunes día de Nochebuena, pues bien, sólo le pedía que pudiera descansar toda la noche sin levantarme y no tener molestias en la barriguita...y tuve una noche bastante buena, así que más no puedo pedir.




¿Por qué no creer también en los Reyes Magos? ¿Se les ocurre qué podría pedirles? ¡¡¡Yo sí, y estoy muy ilusionado!!! ¡FELIZ NAVIDAD!

viernes, 21 de diciembre de 2012

Un día importante

Para mí lo es, y no porque supuestamente acaba el mundo, sino porque hoy tengo un nuevo reto por delante. Hoy vuelvo a las pistas, hoy vuelvo a jugar un partido de pádel, hoy volveré a sentir la emoción de practicar mi deporte favorito...





Estoy como un niño chico esperando con impaciencia la llegada de los Reyes Magos...estoy tan ilusionado que hoy casi lloro mientras buscaba en el armario la ropa de pádel, estoy tan contento que simplemente soy feliz...

Eso sí, jugaré con la izquierda porque en la parte derecha tengo colocado el catéter, pero con el consentimiento del médico, así que nadie se asuste. A saber dónde tiraré la pelota, porque juego con la izquierda, pero aún jugando con la izquierda...¡¡¡daré lo mejor de mí!!! 

jueves, 20 de diciembre de 2012

¿Y si mañana fuera el fin del mundo?

¿Te has planteado qué harías si mañana fuera el último día de tu vida? ¿Te has puesto a pensar qué harías si te dijeran que mañana será el último día de tu existencia y fueras consciente de ello?

Yo sí lo he pensado...y creo que lo tengo claro. La verdad es que tienes tan poco tiempo de reacción, sería de hoy para mañana, que hacer un viaje a Nueva York o París sería malgastar demasiadas horas en un avión...aunque si llegas a tiempo merecería la pena porque estas dos ciudades, mis dos ciudades favoritas, enamoran...

No, yo desecharía la idea del viaje, tendría que aprovechar el tiempo aquí. ¿Qué haría? Creo que me levantaría supertemprano, o no dormiría, total, ya dormiré después eternamente...así que desde muy temprano estaría pelando papas y batiendo huevos...para hacerme una tortillita...una tortilla para hacerme un bocadillo y envolverlo entre servilletas y platina, para que se mantenga calentito. A esa tortilla le daría un poquito de alegría, le añadiría un toque especial, mi ingrediente estrella, los dátiles.... Así estaría haciendo una de las cosas que más me gustan, cocinar, aunque no se crean que sé mucho de cocina. Por ahí dicen que sólo sé hacer cinco cosas, pero esas cinco cosas me salen...de maravilla, jeje!



¿Dónde me comería esa tortilla? Una tortilla como la mía, con calabacín, atún, jamón, queso y dátiles...entre otros ingredientes, merecería ser comida en un lugar especial, un lugar que me aporte paz y serenidad. A estas alturas del encuentro, sabrán a qué lugar me refiero, así que directamente les voy a poner una imagen porque, como bien dice el dicho, una imagen vale más que mil palabras...



A la playa podría ir con toda la gente que quiero, con mi sobrino, con mis amigos...pero un momento lo reservaría exclusivamente para mí. Sólo desearía que estuviera la marea vacía para poder recorrerla de punta a punta mientras escucho música mirando al macizo que me inspira. Daría igual que lloviera o hiciera viento, necesitaría ir a Famara para despedirme de ella y verla por última vez...

El día se acaba, sí, pero un tiempo valioso lo tengo reservado para mi familia. Daría besos, repartiría caricias y daría las gracias por tener la familia que tengo. A mi madre...a mi madre creo que no le tendría que decir nada más...sólo darle las gracias nuevamente por haberme dado la vida, por haberme dado el ser y el regalo, el inmenso regalo, de poder vivir esta vida. Nos despediríamos sabiendo que nos vamos a reencontrar, en algún lugar, porque el vínculo entre una madre y un hijo es ilimitado...

Y para terminar, me gustaría quedarme acurrucado, sintiéndome protegido, entre los brazos de la persona que más quiero...para así recordar ese momento eternamente...

Espero que mañana no sea el fin del mundo...aunque eso haría si tuviera el privilegio de saber que mañana será mi último día, pero desgraciadamente no lo sabemos...así que deberíamos vivir cada día como si fuera el último...y amar la vida ¿Y tú, qué harías?

miércoles, 19 de diciembre de 2012

En calma

No sé cómo estaré mañana, sólo sé que hoy me siento en calma, con sensación de paz y mucha esperanza. Tal vez sea la edad, hoy cumplo un día más, quizás sean estas fiestas navideñas, tal vez que noto un cambio en mí...no lo sé, sólo sé que quiero ser feliz...

Y parte de mi felicidad y mi calma es Famara, como todos ustedes saben; tan sólo escuchar el sonido de las olas me transporta a otro lugar...y yo me dejo llevar.

video

martes, 18 de diciembre de 2012

Almuerzo de Navidad

Hoy toca almuerzo de navidad con mis compañeros de trabajo...y de desayuno. El lugar elegido, el de siempre, el Burger King del Deiland; el menú, a elegir, unos prefieren comer la tradicional hamburguesa, otros optan por el pollo y otros por los aros de cebolla. ¡En la variedad está el gusto! Menos mal que luego lo compenso con una alimentación sana....muy sana, eso espero, pero hamburguesas también hay que comer de vez en cuando...con lo buenas que son, jeje!


La verdad es que no sé cómo empezamos, pero lo cierto es que se está convirtiendo en una tradición, nuestra particular tradición, jeje!

 Hay tradiciones que no se deben perder, como compartir tu tiempo con la gente que quieres...

lunes, 17 de diciembre de 2012

¿Y tú...cómo lo ves?

Si el viernes acabé la semana laboral escribiendo sobre un embarazo simulado, hoy quiero compartir con ustedes algo que me acaban de enviar, un diálogo que se produce entre dos bebés en el vientre de su madre...

DESPERTANDO

En el vientre de una mujer embarazada se encontraban dos bebés. Uno pregunta al otro:
-¿Tú crees en la vida después del parto?
- Claro que sí. Algo debe existir después del parto. Tal vez estemos aquí porque necesitamos prepararnos para lo que seremos más tarde.
- ¡Tonterías! No hay vida después del parto. ¿Cómo sería esa vida?
- No lo sé pero seguramente... habrá más luz que aquí. Tal vez caminemos con nuestros propios pies y nos alimentemos por la boca.
- ¡Eso es absurdo! Caminar es imposible. ¿Y comer por la boca? ¡Eso es ridículo! El cordón umbilical es por donde nos alimentamos. Yo te digo una cosa: la vida después del parto está excluida. El cordón umbilical es demasiado corto.
- Pues yo creo que debe haber algo. Y tal vez sea sólo un poco distinto a lo que estamos acostumbrados a tener aquí.
- Pero nadie ha vuelto nunca del más allá, después del parto. El parto es el final de la vida. Y a fin de cuentas, la vida no es más que una angustiosa existencia en la oscuridad que no lleva a nada.
- Bueno, yo no sé exactamente cómo será después del parto, pero seguro que veremos a mamá y ella nos cuidará.
- ¿Mamá? ¿Tú crees en mamá? ¿Y dónde crees tú que está ella?
- ¿Dónde? ¡En todo nuestro alrededor! En ella y a través de ella es como vivimos. Sin ella todo este mundo no existiría.
- ¡Pues yo no me lo creo! Nunca he visto a mamá, por lo tanto, es lógico que no exista.
- Bueno, pero a veces, cuando estamos en silencio, tú puedes oírla cantando o sentir cómo acaricia nuestro mundo. ¿Sabes?... Yo pienso que hay una vida real que nos espera y que ahora solamente estamos preparándonos para ella...

Este relato puede tener muchas interpretaciones. Desde un punto de vista emocional podemos decir que por mucha oscuridad que tengamos a nuestro alrededor llegará un momento en que se haga la luz, aunque no la conozcamos. 

Gracias Juani por compartir esto conmigo; refleja claramente las dos maneras de afrontar los problemas, una negativa, la otra positiva, una pesimista, la otra esperanzadora...Por eso lo he titulado así, porque depende de uno mismo verlo de una forma u otra.

Y me quedo con la reflexión final: Por mucha oscuridad que tengamos a nuestro alrededor llegará un momento en que se haga la luz, aunque no la conozcamos.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Simular un embarazo

Les parecerá una idiotez, pero a veces me ayuda pensar que estoy embarazado. Evidentemente, hay muchas mujeres, la mayoría, que gozan de un embarazo estupendo y maravilloso, pero hay otras que lo suelen pasar un poco o bastante mal con las náuseas y todo lo que eso conlleva, aún así suelen soportar la situación con entereza y alegría, pues saben que es algo pasajero, que acabará cuando den a luz al ser más importante de sus vidas, su hijo recién nacido. Pues yo, para sobrellevar la situación, intento pensar que esto será una situación temporal, que acabará con el alumbramiento de mi sanación...y una nueva oportunidad que me presta la vida.



Y como buen embarazado que se precie...está el tema de los antojos. Yo tengo muchos, he de reconocerlo, pero hay uno que me trae de cabeza porque me resulta imposible satisfacerlo, los yogures de activia pera-cereales.


Los probé en Italia, durante mi viaje a la Toscana, y desde que llegué no paro de buscar por todos los supermercados de la isla, pero debe de ser que ese sabor no se comercializa en España, no entiendo por qué, con lo buenos que estaban... Así que desde aquí hago un llamamiento oficial a las personas que vivan en cualquier otro rincón para que busquen sin parar ese fantástico yogur. ¡Háganlo por un embarazo simulado y les estaré eternamente agradecido, jeje!

jueves, 13 de diciembre de 2012

Lágrimas

Si mi piel fuera de arena, tendría la cara llena de surcos por las lágrimas derramadas; lágrimas de desesperación, porque a veces piensas que no vas a poder con ello, lágrimas de alegría, por ver que tienes a tu vera gente apoyándote, lágrimas de felicidad, porque durante este proceso estoy viviendo muchos momentos felices, por ilógico que parezca; lágrimas de esperanza...




Dicen que llorar limpia el alma y es una forma de eliminar todo lo que tu cuerpo no necesita, así que a veces...yo me abandono al llanto.

Una vez más, estoy recuperado y nuevamente trabajando; una vez más, estoy con ganas de disfrutar de la vida; una vez más, y no me cansaré nunca, les digo...





domingo, 9 de diciembre de 2012

Recuerda que...

...tienes una familia maravillosa, recuerda que tienes unos amigos que te quieren a rabiar, recuerda que quieres seguir viviendo con toda la intensidad del mundo y que tienes muchos proyectos que quieres alcanzar; recuerda todo eso y no lo olvides ni por un sólo momento. Mañana, cuando se debilite tu cuerpo, recuerda todo eso, recuerda que sólo es un paso más en el camino; mañana, cuando sientas que tu energía se agota, recuerda que tendrás a un montón de gente cuidando de tu llama para que no se apague...nunca...y que pronto tu luz volverá a brillar con más fuerza que nunca; recuerda que te quiero mucho, Ibán, recuerda todo eso y no lo olvides nunca.
 

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Liberación

Luces apagadas...ojos cerrados...y posición vertical.
 

 
Así empezó mi sesión de reiki de ayer y, sinceramente, fue de las más liberadoras que he tenido hasta la fecha. Me resulta totalmente imposible plasmar con palabras la sensación que tuve mientras mi cuerpo se balanceaba de un lado a otro y se dejaba llevar...sin miedos. La desconexión fue casi total, sólo algo me desconcertó tanto que me hizo volver a la realidad, el hecho de que, por un momento, mi cuerpo estaba tan inclinado hacia abajo que pensé que iba a poder hacer algo que jamás he podido hacer en mi vida, que es tocar el suelo con la yema de los dedos, cuando normalmente me quedo a dos o tres palmos de altura porque no tengo tanta flexibilidad. Me dejé llevar tanto...que quedé liberado...
 
Y es que el reiki es lo que tiene...algunos podrán ser escépticos, entre ellos me incluía, pero lo que me demuestra cada día está ahí...y con eso me quedo.

martes, 4 de diciembre de 2012

Musicales...ver y hacer

Ya les conté el otro día que la música me está ayudando mucho en este proceso. De repente me veo escuchando una canción lenta y hace que se remueva mi interior, como que me veo escuchando una canción potente y cañera que me activa todo el cuerpo y las ganas de bailar.

Los musicales me encantan, tanto verlos como hacerlos. Hace cuatro años tuve la enorme suerte de pertenecer a un grupo que montó el musical "GRIH, igual que GREASE pero de aquí", y la experiencia fue tan gratificante, que sueño con volver a repetirlo, o preparar otro para ofrecer al público lo mejor de mí.
 

 
 
A veces, cuando estás sobre un escenario, sientes la presión y responsabilidad porque hay un público pendiente del espectáculo. En ese momento, sólo en ese momento, tienes que sacar lo mejor de tí y hacer valer todo el esfuerzo y aprendizaje acumulado tras muchos ensayos. Estás sólo ante el peligro, aunque arropado por tus compañeros; ahora, y sólo ahora, debes sacar todo lo trabajado y ahora, y sólo ahora, debes disfrutar con lo que haces para que la gente disfrute contigo; ahora o nunca...
 
 
 
 
Y dejo aquí un vídeo de uno de mis musicales favoritos, Sister Act, que tuve la ocasión de verlo en Londres ¡dos veces!
 
 

 
 
...ahora o nunca...digo que me gustaría tener la oportunidad de volver a subirme a un escenario, sólo deseo que llegue ese momento para disfrutarlo al máximo!!!

viernes, 30 de noviembre de 2012

Punto de inflexión

De oca en oca...y tiro porque me toca; si caigo en la casilla del puente paso directamente al otro puente, pero cuidado con caer en la calavera porque tendría que empezar de nuevo; o cuando jugamos al parchís, que puedes sacar un seis y volver a tirar, sacas otro seis y vuelves a tirar, aunque con la precaución de que si sacas un nuevo seis quedas eliminado y tienes que volver a empezar todo el recorrido; o te comes la ficha de tu adversario y cuentas veinte de una sola tacada; o las coronas, ibas buscando esas casillas salvavidas que te permitían volver a tirar... La partida podía ser corta o larga, dependiendo muchas veces del azar o de tus estrategias a la hora de ubicar tus fichas...
 



Haciendo un símil de estos juegos de mesa con mi situación, pienso que depende totalmente de mí que la partida sea corta o larga. Confieso que a veces me gustaría avanzar muy rápido para llegar a la meta lo antes posible, o estar dormido y despertarme cuando todo haya pasado pero, además de que esto es imposible y hay que atenerse a la realidad, por dura que sea, una amiga mía me dijo que desechara por completo esa idea, porque debo vivir intensamente esta travesía ya que muchos momentos me esperan y, sobre todo, si esto se trata de un camino de transformación personal, que dicen que sacará mi mejor versión, debo estar lo más lúcido posible para disfrutarlo al máximo.

Ayer, a pesar de que me incorporé nuevamente al trabajo, no estaba todavía bien del todo, quizás aún tenía muy presente la sesión del lunes y eso restaba ánimo a mi cuerpo, pero anoche, que pude ver la luna desde mi cama a través de la ventana, me dije que tenía que esforzarme un pelín más, cambiar el chic y disfrutar el día a día, así que con esa intención cerré los ojos y dormí toda la noche...

Así que hoy tengo otra sensación y espero que continúe durante estos días, todo depende de mí, lo sé, pero sobre todo porque quiero seguir haciendo lo que hago, escribir a través de este blog. Lo curioso, porque a veces me sorprende, es que a la gente le está llegando un mensaje de optimismo, así que aunque yo a veces no me sienta optimista del todo, si lo que saco a través de mis palabras refleja optimismo, es que no lo estoy haciendo mal del todo y voy en la dirección correcta, que es la que me dijeron que tenía que seguir, y eso me alegra....y me anima a continuar.

La próxima semana estaré de vacaciones y aprovecharé para reconectarme nuevamente conmigo mismo, para cultivar las sensaciones que desde hoy siento que he recuperado, pero no abandonaré este rinconcito tan preciado. Esto no es una batalla, como muchos me han dicho, esto es una travesía que debo vivir, que debo atravesar, y así lo afrontaré. Como siempre, muchas gracias a todos los mensajes que me llegan, desde Blackburn (Reino Unido) hasta Venecia, pasando por Madrid, Gran Canaria, Fuerteventura y todos los rincones de mi querida Lanzarote, además de otros que desconozco pero que siento que recibo igualmente. Esta partida, sea corta o larga, la tengo que disfrutar.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Manzana, piña y cariño

Esos son los ingredientes que me ayudaron a sobrellevar la nueva sesión de belleza. Tengo un pequeño problema con los olores, sobre todo con los que me recuerdan a medicina, así que eso lo pude neutralizar con una fragancia que combina la manzana y la piña a la perfección.


La compré en el Biosfera, en la tienda de Natura, y el aroma es muy suave y natural. Pero lo que realmente me ayudó durante este lunes fue el cariño y comprensión que me profesan todo el equipo humano que atiende a los pacientes, desde el médico hasta las enfermeras. Me acondicionaron una sala y la impregnaron de incienso y olores agradables para hacer más llevadera la situación. Al final parecía que estaba en una suite y casi salta la alarma antiincendios por el incienso, jeje.

Así que desde aquí, desde mi pequeño rincón, quiero dar las gracias a Gesabel (no sé si con g ó con j), Marta, María, Estefanía, Rubén y alguna más cuyo nombre desconozco, y también gracias a mi médico por venir a visitarme, a mi gran suite, y darme conversaciones que me permiten soñar con seguir viajando. Gracias de todo corazón, porque la calidad humana y empatía que transmiten es envidiable.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Echo de menos FAMARA

Hola a todos y todas. Hoy pensaba escribir sobre otra cosa, contarles que la próxima semana tengo una nueva sesión de belleza y que debo afrontarla con la mejor de mis sonrisas, no tenerle miedo y agradecer que si me la dan va a ser para bien...pero el tiempo se me ha echado encima y sólo quiero compartir con ustedes estas maravillosas fotos que me han pasado....de mi FAMARA.



FAMARA, ¡te echo tanto de menos! Has sido mi fuente de inspiración en muchos momentos y testigo de grandes momentos vividos; dos semanas sin verte es demasiado, así que prometo ir este fin de semana sin falta, caminar junto a ti el tiempo que necesite, porque sé que me escuchas, porque sé que me dejas llorar y porque sé que me harás mucho bien; solamente con respirar tu aire me revitalizarás; no hace falta que me digas nada, tú y yo nos entendemos, solo sé que miraré al macizo que te cobija y recibiré la paz y fortaleza que necesito para afrontar con optimismo y esperanza la próxima semana. ¡¡¡Hasta pronto!!!

jueves, 22 de noviembre de 2012

Hoy huelo a lagarto

Sí, a jabón de lagarto, ese que usaban nuestras madres y abuelas para lavar la ropa.



Resulta que mi peluquera me lo recomendó (hace un mes y medio) y ayer por fin lo compré...y lo utilicé. Al parecer tiene un montón de propiedades que enriquecen y fortalecen el cuero cabelludo. La caída del pelo es algo que me trae de cabeza casi desde que inicié el tratamiento y, aunque noto que ya no me crece tan rápido como antes, por lo menos no se me ha caído.

Sé que la caída del cabello es un efecto secundario, que aunque se me caiga volverá a salir después de la tormenta, pero me da mucha alegría que siga conmigo, así que lo quiero seguir cuidando y mimando para que no se canse de mí...y si se va...si se va...pues me va a costar, pero lo tendré que aceptar.

Mientras tanto, cada vez que vaya a la peluquería, que antes no me gustaba nada, iré con la mayor de mis sonrisas.


miércoles, 21 de noviembre de 2012

Musicoterapia

La gente me para por los pasillos y me dice que me ven estupendo, hasta más guapo, y eso me hace feliz, que la gente me encuentre bien; ¿será que el tratamiento de belleza está haciendo realmente su trabajo y cada vez estoy más guapo? Jajaja!

Y claro, cuando la gente me piropea de esta forma, parece que te elevan a una nube y hasta te entran ganas de cantar que, por otro lado, a mí siempre me ha gustado cantar, pero una cosa es que me guste y otra es que lo haga bien, jeje. Ser cantante es mi profesión frustrada, jajaja!

Y escuchar música, también me gusta escuchar música porque me hace sentir bien, da igual el estilo, aunque evidentemente tengo mis preferidos, pero la música en sí es capaz de transmitirte tanto que puedes transportarte a cualquier rincón del mundo; es un lenguaje universal. Y a mí me ayuda mucho a evadirme cuando lo necesito, así que muchas veces la utilizo como terapia.


martes, 20 de noviembre de 2012

Reencuentros

Hoy me he vuelto a reecontrar con mi compañero Alejandro. Las circunstancias han hecho que, durante estos dos meses, no hayamos coincidido en el trabajo porque, o bien yo estaba de baja médica o de vacaciones, o bien él estaba disfrutando de sus merecidas vacaciones, pero hoy sí hemos coincidido, así que será un día estupendo, espero, sobre todo porque compartiremos nuestro desayuno de las 10, aunque los hábitos han cambiado; antes nos atiborrábamos de galletas y un café de máquina y ahora yo siempre traigo mi sandwich triple y un zumito, pero lo importante es pasar un rato agradable, independientemente de lo que comamos. Y en ese club del desayuno de las 10 también incluyo a José Luis y Yaya, que si no se me ponen celosos, jeje.

Y la vida a veces va de eso, de reencuentros. Reencontrarte con un lugar, con una situación pasada, con una persona a la que hacía tiempo que no veías, e incluso reencontrarte con una persona que forma parte de tu círculo actual de amistades, pero que ahora conectas de una forma especial, tal vez por las circunstancias. El mundo es como una gran caldera en la que se está cociendo el guiso de la vida, se va removiendo y removiendo a fuego lento, ahora puedes estar aquí, junto a una cebolla, pero dentro de un rato estarás junto a un calabacín; tal vez permanezcas junto al calabacín hasta que el guiso llegue a su fin, o tal vez se siga removiendo el caldo y te vuelvas a reencontrar con la cebolla, o con una zanahoria que dé un nuevo color a tu vida. El caldo fluye como un campo energético y tú no debes resistirte, sino dejarte llevar, y disfrutar al máximo donde quiera que te lleve, pero sobre todo sintiendo que quieres seguir formando parte de este caldo...de la vida.



lunes, 19 de noviembre de 2012

¿Familia o amistad?

El sábado fui a Fuerteventura y, de casualidad, asistí al acto del 25 aniversario de la primeras graduadas en Trabajo Social de la Universidad de Las Palmas. Digo primeras porque todas eran chicas, entre ellas Antonia Artiles, amiga de la familia. La historia de la unión de nuestras familias resulta un tanto curiosa. Al parecer, mi abuelo materno y su tío, Pedro Guerra, hicieron juntos el servicio militar, se hicieron muy amigos, pero después el destino los separó; mi abuelo era de Lanzarote y su amigo de Gran Canaria, pero al cabo de los años se volvieron a encontrar y esa amistad se reavivó y creció con las demás generaciones, pues yo los consideraba a Pedro y a su mujer María Antonia, aunque nosotros la llamábamos cariñosamente Mariquita Antonia, como mis abuelos. Pero el vínculo no sólo fue con ellos, sino con toda la familia de Mariquita Antonia. Así también conocimos a su hermana Ana y a todos sus hijos, entre ellos las gemelas Antonia y Carmen Artiles, con las cuales hoy tenemos más relación que con los propios nietos de Pedro y Mariquita. El vínculo que nos une a ellas es tan grande y de tantos años, que a veces no sé cómo definir nuestra relación, si de amistad o familiar.



Y después de todo este rollo que casi parece un árbol genealógico, continúo con lo del viaje a Fuerteventura y la celebración del evento de las Graduadas en Trabajo Social. Rindieron homenaje a una de las compañeras, recientemente fallecida por la enfermedad de moda, como diría un amigo mío, y el vídeo que prepararon con fotos de la ausente traspasó la pantalla porque su sonrisa era espectacular; daba la impresión de que siempre estaba sonriendo, a menos que sólo escogieran las fotografías en las que mostraba su sonrisa, que no lo creo, así que me tocó el alma y los pelos se me pusieron de punta, quizás porque la gente también me identifica de esa manera, que estoy siempre sonriendo, así que me pregunté si yo también correría la misma suerte. En fin...espero que no. Y para rematar el acto, suben al escenario los miembros de la Asociación de Fuerteventura contra el cáncer...así que si yo quería desconectar este fin de semana...me acabé metiendo en la boca del lobo, como se suele decir, jeje, pero no fue el caso. El acto estuvo sencillo y bonito y, lo más importante, pude felicitar en persona a mi gran amiga...(o familia, o lo que sea)...Antonia.

Y bueno, además del viaje a Fuerteventura el sábado, el fin de semana ha transcurrido muy tranquilo y relajado, haciendo cosas atípicas, quizás porque no estaban a mi lado las personas que suelen estar y uno se siente, cómo te diría, como un pájaro sin nido, pero ha sido un buen fin de semana.

Y hoy es lunes, también toca trabajar...y disfrutar.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Las puestas de sol

Ayer, antes de llegar al Biosfera, donde había quedado con mi amiga Yaleydy para compartir un café (un leche y leche en honor a mi otra amiga Nisha, que sé que le encantan), me topé con una puesta de sol maravillosa y tuve que parar el coche para sacar una foto. La imagen que ven no es la que saqué, pero el color del cielo se asemeja bastante. Lanzarote, si la calima fastidiosa se lo permite, tiene unos cielos espectaculares, dignos de admirar.



Ayer me incorporé nuevamente al trabajo, después de una nueva "sesión de belleza" que te deja el cuerpo agotado. Mi madre dice que se me queda la mirada triste, pero afortunadamente vuelvo a sonreír. Como sucede en las puestas de sol, el sol se oculta, pero a la mañana siguiente nos vuelve a deleitar con su luz maravillosa. No hay que llorar de tristeza porque el sol desaparezca, sino llorar de alegría porque mañana lo volverás a ver...y por eso lloré, porque lo quiero seguir viendo brillar con toda su intensidad.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Una flecha que romper

Hace tres días, en mi nueva sesión de reiki, tuve un ejercicio totalmente diferente. Me propusieron que rompiera una flecha de tiro con arco, pero no con las manos.
 



El ejercicio consistía en ponerme la punta de la flecha en la garganta, debajo de la nuez, y la base de la misma apoyada sobre la pared. Tenía que visualizar que llegar a la pared era mi objetivo (la curación) y que la distancia que me separaba de la misma representaba los temores que pudiera llegar a tener (miedos, angustias, comentarios negativos de la gente, etc.). Entonces me dijo que avanzara con paso firme, sin miedos a que me pudiera hacer daño....y la flecha cedió y se rompió...y me dio un subidón!!! Todavía tengo la marca en la garganta, jeje! El objetivo del ejercicio es hacerme ver que si realmente quiero alcanzar algo lo puedo lograr, evitar las creencias que nos limitan por miedos.

Con el siguiente ejercicio no pude, pero estoy convencido de que se puede hacer y algún día lo lograré, eso espero. Consistía en utilizar una vara de hierro, de aproximadamente un centímetro y medio de diámetro, colocarnos cada uno en una punta y ponérnosla sobre la garganta, debajo de la nuez; en esta ocasión utilizamos un poco de papel para protegernos, lo que me provocó más miedos. Pongo esta imagen para que más o menos se hagan una idea del tipo de varilla que era, aunque ésta estaba totalmente recta.
 



La idea era avanzar el uno hacia el otro como si fuéramos a darnos un abrazo, y se supone que la varilla cede y se inclina. Se supone no, estoy seguro de que cede porque posteriormente ví algunas imágenes de personas realizando el mismo ejercicio, pero claro, el miedo que te entra pensando que te va a atravesar la garganta... Lo intenté dos veces, la primera totalmente fallida y en la segunda oportunidad la varilla empezó a ceder, pero me paré...aún no estoy preparado para esto...pero lo tengo pendiente.

Y bueno, ya se ha ido esta semana laboral...el lunes vuelvo con mis sesiones de belleza y espero incorporarme al curro lo más pronto posible. Buen fin de semana a todos y todas.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Vencer mis miedos

El martes comencé a ver el estreno de la novena temporada de Anatomía de Grey. Y ahora ustedes se preguntarán, qué tiene que ver Anatomía de Grey con el título de la entrada de hoy. Pues bastante, les respondo yo, porque cuando estuve ingresado en el hospital pensé que no sería capaz de volver a ver un capítulo de esta serie. La sola idea de ver imágenes de quirófanos, sueros, enfermedades, etc. me aterraba, pero ya ven, ayer me conecté de nuevo con la serie y vencí uno de mis miedos.

Aquí les dejo una de las promos de la novena temporada de Anatomía de Grey, una serie que me tiene enganchado.
 



También tengo otros miedos, que quizás se acrecientan cuando pasan cosas como las de ayer. Mi tío falleció y eso me descoloca emocionalmente, pero intento no pensar en eso porque yo debo continuar mi camino. Desde aquí quiero darles el mayor de mis pésames a mis primos queridos, José Luis y Mariola, y también un fuerte abrazo a mi tía Luisa, que siempre me dice que soy su sobrino favorito, jeje. Un fuerte abrazo a todos y estoy convencido de que las cosas van a ir bien de ahora en adelante.
 
Miedos tengo, claro que los tengo, pero muchos, si no todos, son emocionales y al miedo hay que enfrentarlo, no esquivarlo. Eso es lo que me enseñaron hace dos días en mi nueva sesión de reiki. Pude doblar una flecha y hasta casi pude con una varilla de hierro. Mañana les cuento más sobre esta nueva experiencia gratificante.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

¿Y ahora qué?

Ésa es la pregunta que me planteé dos días después de venir de viaje mientras me tomaba un cortado en una cafetería del Biosfera, aunque el lugar es lo de menos, lo importante es la pregunta que me hice "¿y ahora qué hago?". El viaje y el reto de saber si podía viajar o no ya había acabado y, por otra parte, el curso de italiano en el que me había inscrito estaba llegando a su fin. Por lo tanto, sentía la necesidad de tener nuevas ilusiones y proyectos, objetivos que alcanzar, motivarme a mí mismo con cosas que podría lograr o, por lo menos, que pondría todo de mi parte para conseguirlas. ¿Ilusionarme con un nuevo viaje tal vez, el que llevo realizando desde hace cuatro años para celebrar el fin de año en otra parte del mundo? ¿Hacer un nuevo curso de idiomas, tal vez para recordar mi alemán olvidado o iniciarme en el complicado francés? No me apetecía nada estar de brazos cruzados esperando a......uff, la sola idea de no tener nada que hacer y sólo esperar a lo que venga...no me gustó y me emocionó, pero afortunadamente estaba conmigo uno de los pilares más importantes de mi vida, que me levanta cada vez que tropiezo y me hace sonreír.

Mi madre pensó que este año lo quería aplazar, lo de viajar en fin de año, pero al contestarle con rotundidad que no, me respondió "lo mejor que haces". Por consiguiente, les adelanto que me apetecería mucho, muchísimo, celebrar el fin de año en otro país, probablemente europeo...ilusión no me falta, y que tal vez tenga que entrenarme en algún idioma aunque sólo sea para decir que SOY FELIZ POR ESTAR EN ESE PAÍS.

martes, 6 de noviembre de 2012

Últimas pinceladas de La Toscana

Hoy termino de contarles mi viaje, que voy por su antepenúltimo día. Después de dejar el Hotel Villa Margherita en Quercianella, nos dirigimos a Pisa, pero antes hicimos una parada en Livorno, ciudad que tiene uno de los puertos de cruceros más importantes del Mediterráneo.
 



La siguiente parada era Pisa, la expectación era máxima para ver la famosa torre inclinada...pero antes tuvimos que localizar el nuevo hotel en San Giuliano Terme, una localidad cercana. Y de camino al hotel la pudimos ver de lejos, tan inclinada ella...




Evidentemente, sucumbí a la tentación de hacerme la foto típica del turista, si me dejaban claro, porque la cantidad de gente arremolinada en la zona para hacerse fotos con la torre de fondo era tremenda, pero conseguí hacerme un hueco entre tantos y enmarcar este recuerdo.
 



Me gustó mucho Pisa, con un casco histórico pequeñito, pero a la vez coqueto y muy animado, por la cantidad de turistas que recibe. Se imaginarán que aquí también almorzamos, pero esta vez lo hicimos al estilo italiano, es decir, comer y comer hasta reventar, con un primer plato de pasta y un segundo de carne, en mi caso. Y por supuesto, de postre, un helado, el famoso "gelato" italiano.

Y ya nos situamos en el último día de viaje. Desde buena mañana, después de un reconfortante desayuno, emprendimos el regreso a Bolonia, pero antes hicimos una parada en Lucca, un bonito pueblo amurallado. Desde lo alto de una torre pudimos disfrutar de la belleza de esta localidad.
 




Como con mis fotos no se puede apreciar muy bien, he encontrado esta imagen donde se ve la bonita Plaza del Anfiteatro de Lucca.




Y la última parada antes de llegar a Bolonia, para cenar y descansar, fue en Pistoia, para almorzar. La comida que no falte. La última cena fue en un restaurante que conocimos la primera vez que estuve en Bolonia, "La Taberna del Rosso". Quedamos encantados con un entrante llamado "Crescentine", unos deliciosos panecillos calentitos que al abrirlos son huecos y puedes rellenar con embutidos de todos los olores y sabores.

Y como todo lo bueno acaba, al día siguiente cogimos el avión rumbo a nuestra Lanzarote natal.
 



Conclusión: Me gustó mucho la Toscana, tanto el paisaje vinícola del interior como la zona costera. Además, el haber alquilado un coche y movernos a nuestro libre albedrío favoreció conocer mejor la región, ya que si te desplazas en tren únicamente conoces el centro de las ciudades más importantes porque el tren no llega a todos los rincones. No obstante, a pesar de la belleza del lugar, no me dejó maravillado como en su día lo hizo la impresionante Torre Eiffel de París o el Empire State de New York y, además, con cada viaje que hago, cada vez me queda más claro que tenemos una isla maravillosa, con un paisaje único e irrepetible, así que no tenemos nada que envidiar. De todas formas, la Toscana es recomendable, sobre todo si te apetece pasar una semanita de relax y disfrutar del vino y la comida.

Y dos días después del viaje me hice la pregunta "¿y ahora qué?". Mañana escribiré sobre eso. Un saludo y gracias por seguirme.

lunes, 5 de noviembre de 2012

La costa toscana

Hoy quiero continuar relatándoles mi viaje por la Toscana. Lo había dejado en que salíamos de Florencia con dirección a Siena. Bien, después de llegar al hotel, con algún que otro apuro porque el callejero de la ciudad es caótico, salimos con la intención de ver lo principal de la misma. No tengo ninguna foto propia que lo atestigüe, pero cenamos en una de las plazas más bonitas que recuerde, por lo menos original, ya que su forma es semicircular y el suelo estaba inclinado. Se llama Piazza del Palio y es famosa porque se suelen celebrar carreras de caballos y desfiles. También vimos la catedral de Siena, obra maestra del arte románico. Una ciudad italiana sin una gran catedral...es casi una utopía.
 

Piazza del Palio

 
Al día siguiente partimos con dirección a Grosseto y la costa nos esperaba. Me imaginaba encontrar una costa acantilada y me encontré con lo que se ve en la siguiente foto, kilómetros y kilómetros de extensas playas de arena blanca.
 


La ruta siguió bordeando la costa hasta llegar a Quercianella, donde nos alojamos en el Hotel Villa Margherita, que siempre recordaré por su maravilloso desayuno en la terraza junto al mar. Para los más golosos, les diré que había una gran variedad de tartas caseras de todos los sabores...madre mía...mejor dicho...MAMMA MÍA!!!
 


Pero antes de llegar a Quercianella hicimos algunas paradas. La primera de ellas fue en Castiglione della Pescaia, donde aprovechamos para almorzar, que ya las tripas rugían. En esa ocasión pedí un filete de pescado blanco al gril y, como guarnición, unas deliciosas papas con tomate y aceitunas negras que le daban un gusto excelente. Se nota que me gusta la comida, ¿¿¿verdad???
 



La siguiente parada fue en Piombino, localidad situada en un cabo justo enfrente de las islas del Archipiélago Toscano.
 



Y ya, casi anocheciendo, llegamos a Quercianella. Como dicen que desde la costa toscana se ven las mejores puestas de sol del planeta, intentamos verla, pero no llegamos a tiempo. ¡Otra vez será!
 



Ya comenté que, por algunas escenas de la película que casi todo el mundo ha visto, "Bajo el Sol de la Toscana", esperaba encontrar una costa más abrupta y llena de acantilados, que por supuesto los hay, pero nunca me imaginé que hubiera tantas y bonitas playas, aunque ninguna como mi Famara, eso sin lugar a dudas, jeje!

Y si alguien no ha visto la película, pues la recomiendo, que es muy entretenida, además de que se ven muchas imágenes de esta bonita región italiana. ¡Hasta pronto!