lunes, 20 de agosto de 2018

Tres segundos son suficientes


Miradas que se cruzan y hacen que el ruido enmudezca y todo a tu alrededor se detenga. Tres segundos son suficientes para vivir una apasionada historia, tres segundos en los que saltan chispas que se pueden apagar o avivarse aún más con la mirada, que sigue intacta, sin pestañear, comunicándote sin hablar, tiempo suficiente para decidir apartar la mirada o continuar, imaginar el sabor de los besos desde la distancia y permitir que la química de los cuerpos se revolucionen por dentro… ¿Existirán esas historias fugaces que podrán ser recordadas toda una eternidad?



domingo, 19 de agosto de 2018

#sanaresposible

Y con esta frase subí, una vez más, el Risco de Famara. Sanar es posible, lo repetía sin parar para motivarme y no detenerme durante el ascenso de la montaña; sanar es posible, lo repetía una vez más mientras recordaba a todas aquellas personas que ahora están pasando por la crisálida y que pronto extenderán sus alas en una nueva versión más coherente y natural; sanar es posible, aunque tu decisión sea no cruzar la línea y seguir igual; sanar es posible, todo es posible, solo debes entregarte a la vida y confiar...


Y al final llegué a la meta, sonriendo, imposible no sonreír con tantos aplausos y gritos de júbilo recibiéndote... Y cuando me percaté del cronómetro, ¡wow! Objetivo más que cumplido. Famara, tú y yo seguimos siendo una gran pareja...


viernes, 17 de agosto de 2018

Ladrón de palabras


Me he convertido en un ladrón de palabras, más bien de frases, porque ni siquiera me he tenido que esforzar para unirlas y crear tan maravilloso titular, de esos que lees y quieres compartir con el resto para que perdure en el recuerdo… ¿Y a quién se la he robado? A mi hermanita del alma, mi gemela, como nos solemos decir. Si aquella vez no hubiera encendido la chispa de mi motivación, probablemente ahora no estaría haciendo lo que estoy haciendo, o sí, quién sabe, pero ella fue el origen de mi creación. Así es y así será siempre reconocido, mi corazón no miente y está inmensamente agradecido… ¿Y cuál es la frase? Esta que voy a escribir a continuación: «Conmigo es sí o no, porque si es tal vez, quizás, puede ser, no lo sé, prefiero que no». Sé que sonreirá al verla, pues lo único que hacemos es compartir inspiración…



jueves, 16 de agosto de 2018

Preguntas al aire


Antes de hacerla escuché que una de las cosas que hacen que los seres humanos sean especiales es nuestro vínculo con la naturaleza. Cuando nos detenemos a recordar cómo es dialogar con ella, entonces puedes lanzar al aire cualquier interrogante y la naturaleza te responde… Así que no quise desaprovechar la ocasión de hacer la pregunta y el viento me respondió, ¡vaya que si me respondió!, clarito, sin lugar a dudas...


Y al preguntarme una amiga cuándo fue la última vez que hiciste algo por primera vez, mi respuesta fue «hoy, lo acabo de hacer, correr por la noche, con una linterna en la cabeza». Y nos reímos, porque sigo motivándome con hacer cosas por primera vez…

viernes, 10 de agosto de 2018

¿Por qué tanto miedo a amar?


Y me pregunto yo, ¿por qué tanto miedo a un gesto amable, unas caricias, un beso? ¿Por qué tanto miedo a sentir la cercanía del otro? ¿Por qué tanto miedo a recibir amor? Un virus, un bicho mortal del que huye la humanidad aterrados por el sufrimiento de que historias llenas de entusiasmo finalicen sin más o temerosos de que acaben con su libertad… ¿Acaso el amor encarcela? ¿Acaso el amor enjaula a los pájaros deseosos de volar? ¿Qué tipo de amor experimentan? Desde luego no el que me han enseñado a mí a experimentar, el compartir, el crecer, el fluir y conocerte a ti mismo a través de la otra persona… ¿Por qué tanto miedo a amar si amar es el motor que nos alimenta?



jueves, 9 de agosto de 2018

Te enseñaré las estrellas


Cruzar o quedarse al otro lado; explorar lo nuevo o recordar lo pasado, pelear con él, tratar de esconderlo, olvidarlo; sentir el miedo de lo desconocido o conformarse con lo ya vivido… Y si me das la mano, que estoy aquí, al otro lado, te enseñaré las estrellas, que no las conozco porque cada día son nuevas, pero querré verlas contigo, abrirlas y descubrir los regalos. Serán blancas, brillantes, grandes, pequeñas, no tengo ni idea, serán farolas que te iluminen para que sepas cuál es el sendero, ese que aparece ante ti para que avances hacia el cielo, hacia lo eterno… Y lo podríamos hacer juntos, sorprendernos… ¡Qué miedo! ¡Qué ganas! Y si me das la mano, te enseñaré las estrellas, y si la noche es oscura, las dibujaremos sobre el lienzo negro, podremos crear nuestro propio sueño… ¡Qué ganas!




lunes, 6 de agosto de 2018

Conversaciones que sanan...


Testigo, sí, fui testigo de conversaciones que sanan… Huir, apartar la mirada y seguir, o enfrentar la situación y liberar la presión que estrangula tu garganta. El miedo a lo que más temes puede aparecer reflejado en la otra persona, y no en cualquier persona, sino en tu amiga y aliada, aquella a la que tanto amas. La enfermedad la visita y tu miedo a la enfermedad emerge sin avisar, desempolvando viejas heridas por pérdidas pasadas… Y se habla, comunicar nuestro temor ayuda a desbloquear y sanar. Y la otra, aquella que es temida, permanece compasiva, centrada, pues esos miedos no son de ella sino del entorno que los crea. Y confía en la vida, sigue confiando en la vida… Y yo, que era testigo de la conversación, las admiraba, a las dos, por el amor que se profesaban…