viernes, 22 de septiembre de 2017

La vida es un gran teatro

A pesar del cansancio que llevaba acumulado, desde la butaca del teatro no perdía detalle de sus movimientos, sus gestos, su voz, capaz de transformarla y llevarlo a sentir un mar de sensaciones, desde la euforia a la rabia. Era el hilo conductor de la obra y yo lo observaba ensimismado, con la piel erizada. Esa expresión de terror al terminar… Se apagaron las luces, se cerró el telón y me levanté con la sensación de haber visto uno de los mejores musicales...


Y después pude compartir con alguien que años atrás se ganaba la vida actuando en musicales, interpretando durante un tiempo el mismo papel del que justo me encandilé. Me contó los entresijos que se vivían en los camerinos, el tiempo que disponían entre función y función, la dificultad que conlleva no dejarte arrastrar por el personaje en tu vida diaria. «Cuando repites un personaje durante tanto tiempo, tiendes a actuar como él fuera del escenario. Ya no sabes si cualquier reacción es tuya o del personaje que estás interpretando», me decía. Vamos, creerse el personaje hasta las trancas, no saber separar entre la ficción y la realidad…


Y eso me llevó a pensar que la vida es un gran teatro y aquí todos estamos interpretando un personaje. ¿Por qué no? El mío es Ibán. La enseñanza y recordatorio era no creerme tanto esa personita de carne y hueso que responde al nombre que le han puesto. El mundo es una gran obra musical, o como dice una frase que leí ayer: «La vida es una canción y tú compones la letra».

jueves, 21 de septiembre de 2017

Es inevitable

Nada que diga puede consolar el dolor de una persona ante una pérdida inesperada. Duele, cuando llega así duele mucho más porque no te lo esperas. Un grito desgarrador se anida en tu interior y solo recomiendo soltarlo, porque yo también los he soltado. Te sientes roto, triste, abatido y solo te digo que abraces todo eso porque hay que sentirlo, hay que abrazarlo. Siempre me aferro a la frase “el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional” y por eso toca sentir ese dolor y hay que darle su espacio. Es inevitable, al fin y al cabo…

Pero sé que después de la tormenta siempre llega la calma, eso también lo sé, y aunque ahora esas palabras queden en saco roto y sean incapaces de consolarla, sé que la calma también le llegará. Las piezas del puzle se volverán a unir para seguir caminando…


Esto me ha llevado a recordar la impermanencia de todo lo que tenemos a nuestro lado. Todo es efímero, nada es eterno. Agradecer los momentos vividos y vivirlos como si fueran los últimos, porque nunca lo sabremos. Estar en paz… Te quiero, que lo sepas, a pesar de que me empujaste con tus patas y me tiraste del sofá, pero era mirarte a los ojos y conquistarme con tu mirada. Y no puedo dejar de sonreír mientras termino estas últimas líneas porque tu imagen me ha acompañado desde el principio. Allá donde estés…


martes, 19 de septiembre de 2017

Reírse ante la adversidad

No pensaba compartir este vídeo, pero en vista de que me lo han recomendado, aquí lo voy a poner, por lo menos para que se rían tanto como yo. Esa es la intención...

video

Y es que ante la adversidad, la risa puede ser la mejor medicina. Si te caes, te agarras de donde sea con tal de no caer del todo. Además, tenía tal resfriado encima, que remojarme en el agua helada hubiera sido catastrófico. Pero no, me enganché como un koala al tronco. ¿Y qué es lo que me hizo tambalear y caer? La duda. Perder el rumbo de mis pasos y estar más pendiente de los comentaristas que estaban al lado. Un gran aprendizaje y risas, muchas risas...

jueves, 14 de septiembre de 2017

¡Me atreví a hablar en catalán!

Como un niño con zapatos nuevos, así me sentía. Con la sensación de que sabes lo que vas a decir, pero nunca sabes cómo lo vas a decir. Con ese cosquilleo y entusiasmo por salir de la zona cómoda y hacer algo nuevo. En esta ocasión era hablar unas palabras en catalán como agradecimiento a esta ciudad. Y qué mejor que las cuatro causas de la enfermedad...

Viure la vida d'altres i no la teva propia (vivir la vida de otros y no la tuya propia)

Esperar que els altres canviïn i no ser tu mateix el que canviï (Esperar que los demás cambien y no ser tú el que cambie)

Justificar els nostres actes i els dels demés amb excuses (Justificar nuestros actos y los de los demás con excusas)

Qualsevol emoció que vivim am intensitat i que no gestionem adequadament. No expressar (Cualquier emoción que vivimos con intensidad y que no gestionamos adecuadamente. No expresar)

Eso me llevó a la esencia, a sacar a mi niño interno que quiere jugar, que quiere expresar, que pierde la vergüenza y que se lanza a hablar en catalán, sin darle demasiada importancia a si se equivoca, porque todo lo ve como una oportunidad para aprender y mejorar... Y con esa intención me tomaré la presentación en inglés, que pronto llegará...


Un cuarzo rosado con forma de corazón, eso es lo que me regalaron, que para mí simboliza el respeto y la unión que nos profesamos. Una invitación a seguir transmitiendo desde el corazón...

 

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Bon dia, Barcelona!

Bon dia, Barcelona! ¿Qué tal? Por aquí muy bien. Abrí los ojos antes de tiempo y vi resplandecer la media luna en el cielo. ¡Qué maravillosa sensación la de levantarte y contemplar los regalos que te brinda la naturaleza! Y después a ultimar los detalles de la maleta. ¿Sabes qué? No me he olvidado de dejar un hueco libre porque estoy seguro de que lo llenaré de nuevas experiencias. Quiero sentir, sentir… SENTIR. Eso es lo que siempre pido, sentir. Me estoy enamorando de ti porque me dejas ser libre, me dejas fluir. Y mañana serás testigo del mensaje que espero llene de esperanza aunque solo sea a una persona. La intención está lanzada…



Dentro de unas horas nos encontraremos de nuevo y esta noche volveré a ver la luna junto a ti. Gràcies Barcelona, t’estimo molt!

martes, 12 de septiembre de 2017

¿Por dónde?

¿Por dónde es mejor pasarlas, por debajo o por arriba? Esa es la pregunta que me hicieron refiriéndose a las olas. Vale que jugar con ellas puede ser muy divertido, al menos en mi caso, porque parece que estoy en una montaña rusa sintiendo cómo el mar me levanta en peso hasta que mis pies vuelven a estar en contacto con el suelo, pero si nos sorprendiera una gran ola, desde la superficie correríamos el riesgo de ser revolcados y acabar envueltos en un gran remolino. En cambio, si nos zambullimos y metemos dentro, no correríamos esa suerte. Eso es lo que suelen hacer los surferos, hincar la tabla y bucear hasta que pase…


Y no deja de ser un símil en cuanto a profundizar y mirar hacia dentro. Por más que nos asuste cavar, en el interior está la clave de muchas cuestiones que nos podrían liberar. Solo hay que ser valientes…

lunes, 11 de septiembre de 2017

¡No tienes fundamento!

Ayer fue uno de esos días que multiplican mi entusiasmo por la vida. Hacer algo por primera vez: alquilar una moto, recibir una clase exprés y empezar a visitar los rincones de esta isla bella en la que resido. Y ese niño que llevo dentro no paraba de saltar…


-¡No tienes fundamento!-, me espetó esa vocecita que muchas veces trata de intimidarme, pero si con el miedo a la muerte sabe ya que no me puede paralizar, en esta ocasión lo intentó con el miedo a la soledad. –Tienes 36 años y pareces un niño chico. Así nadie te va a querer…-. En otras circunstancias, tal vez hubiera pegado un frenazo y me hubiese entrado la ansiedad, pero a esta ya la suelo captar al vuelo y entre risas le dije ¡GRACIAS POR PARTICIPAR!


Ah, y quiero seguir consintiendo a mi niño. Se está portando tan bien, que de vez en cuando le regalo una experiencia nueva…