viernes, 16 de noviembre de 2012

Las puestas de sol

Ayer, antes de llegar al Biosfera, donde había quedado con mi amiga Yaleydy para compartir un café (un leche y leche en honor a mi otra amiga Nisha, que sé que le encantan), me topé con una puesta de sol maravillosa y tuve que parar el coche para sacar una foto. La imagen que ven no es la que saqué, pero el color del cielo se asemeja bastante. Lanzarote, si la calima fastidiosa se lo permite, tiene unos cielos espectaculares, dignos de admirar.



Ayer me incorporé nuevamente al trabajo, después de una nueva "sesión de belleza" que te deja el cuerpo agotado. Mi madre dice que se me queda la mirada triste, pero afortunadamente vuelvo a sonreír. Como sucede en las puestas de sol, el sol se oculta, pero a la mañana siguiente nos vuelve a deleitar con su luz maravillosa. No hay que llorar de tristeza porque el sol desaparezca, sino llorar de alegría porque mañana lo volverás a ver...y por eso lloré, porque lo quiero seguir viendo brillar con toda su intensidad.

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