martes, 12 de julio de 2016

El dinero para otra cosa

Un toque ínfimo pero suficiente para desencajar el espejo del retrovisor, lo que hizo que fuera a preguntar por una solución. Al final debía cambiar la pieza y en total iban a ser casi 200 euros. Anda, un gasto extra que se me presenta, me reí sin más, pero lo haré porque con la vista limitada no me voy a quedar…


Y de repente me llama una amiga, que hacía tiempo que no lo hacía, le comento dónde estaba y qué estaba haciendo, pidiendo cita para cambiar el retrovisor, y entonces me dice que no lo haga, que su marido seguro que me lo arreglaba. Al final, en un tiempo récord y con una navaja, encajó la pieza y no me costó nada. Y lo más llamativo fue que mi amiga me dijera que ese dinero lo guardara para el libro. Toma ya, casi ni le había contado nada del libro, pero es como si la vida se encargara de reunir ese dinero para el fin que estoy persiguiendo. Gracias…

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