viernes, 26 de agosto de 2016

¡Me subí!

Justo ayer terminaron las fiestas de San Ginés y pudimos disfrutar de un fantástico concierto de Rosario Flores. Aunque nos quedamos con las ganas de escuchar su maravilloso "gato", la belleza de las letras de sus otras canciones y su entrega en el escenario, hizo que nos fuéramos con un inmejorable sabor de boca, aunque por el simple hecho de comernos un bocata de tortilla en la playa antes del espectáculo musical, ya valió la pena. Y después, los fuegos artificiales...


Pero este año también disfruté de un día de feria. Una niña pequeña consiguió convencer a ese adulto vergonzoso que también llevo en mí y arrastró a mi niño interior para juntos subirnos en una atracción. ¡Sí, me subí en una montaña rusa! Qué rápido se deja convencer ese adulto, será que cada vez tiene menos resistencias. Y no saben lo que me llegué a reír, hasta me dolió la barriga de tanto reír...

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