lunes, 12 de enero de 2015

Llorando como un niño

Paulo Coelho dice que “si tienes que llorar, llora como los niños. Fuiste niño un día, y una de las primeras cosas que aprendiste en la vida fue llorar, porque forma parte de la existencia. Jamás olvides que eres libre, y que mostrar emociones no es una vergüenza. Grita, solloza en alto, haz ruido si te da la gana, porque así lloran los niños, y ellos conocen la manera más rápida de sosegar sus corazones. ¿Te has fijado en cómo dejan de llorar los niños? Algo los distrae, algo llama su atención hacia una nueva aventura. Los niños dejan de llorar muy rápido. Eso mismo te pasará a ti, pero sólo si lloras como llora un niño”.


Nunca pensé que pudiera llorar de esa manera. Se me desgarró el alma, un sonido firme y potente emanaba de mi fuente, estaba soltando todo, absolutamente todo, y al final acabé riendo, llorando y riendo, sabiendo quién era el que lloraba y quién era el que reía...

Y ahora hacia dónde voy, me preguntaba, qué hago, me repetía. ¿Es un nuevo reto que me presenta la vida? Lloraba y reía, reía y lloraba...y al final siempre me acordaba de una cosa: pase lo que pase será lo mejor para mí. Y si es un nuevo reto, lo quiero, porque quiero retos que sé que me van a llevar a otro estado mejor...

Y a pesar de esto los resultados de la analítica salieron bien, y sentía que así iba a ser, que estoy sano porque no tengo incoherencias en mi vida. Me quiero, me amo y pase lo que pase será lo mejor para mí...

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