martes, 15 de enero de 2013

¿Volverá el Corazón de Jesús?

Eso es lo que me preguntó mi prima Paola hace unas cuantas semanas...y nos echamos a reír. Claro, la mayoría de ustedes me han conocido delgado y tiposo, jeje, pero no siempre fue así.

Con 13 ó 14 años perdí más de 20 kilos y, antes de eso, mi tío Juan me llamaba Corazón de Jesús, creo que porque le recordaba al niño rechoncho que suelen poner en los portales de belén...no sé yo...y de ahí surgió el nombre.




La cuestión es que ahora estoy comiendo sin parar, que digo sin parar, a toda velocidad, como si tuviera miedo de que me quitaran el plato de la mesa y no lo fuera a ver más... y disfruto mucho con la comida.

Ni me he pesado, pero ya he engordado unos cuantos kilos, calculo que...bueno, dejémoslo en unos cuantos, jaja!!!

No sé si volverá o no el Corazón de Jesús, la verdad es algo que no me preocupa...en exceso, porque lo que tengo que hacer es lo que estoy haciendo, comer, aunque tampoco se trata de comer mal, sino de comer de forma equilibrada.


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