lunes, 9 de julio de 2018

Una carta a "mi yo exigente"


Me pidieron que escribiera una carta a esa parte de mí exigente, expresándole cómo quiero que me trate de ahora en adelante... Y durante unos cortos minutos esto fue lo que salió…

Ven, acércate, te quiero dar un abrazo. No pasa nada si no lo he logrado, no pasa nada si las cosas no han salido como yo esperaba, ¿sabes por qué? Porque estoy vivo, eso es lo verdaderamente importante, y si estoy vivo es que puedo seguir intentándolo. No he venido aquí para ser perfecto sino a cometer errores y aprender de ellos. ¡Uff, qué alivio reconocer eso! Benditos errores que para mí son aciertos los que me han llevado a querer abrazarte y no sentir rabia ni rencor por lo que me decías cuando supuestamente fallaba. Estamos vivos, amigo, no se sabe hasta cuándo pero estamos vivos. Grita, salta, esto es lo que quiero que seamos, un gran equipo…


Acabó el tiempo y dejé de escribir…

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