Días atrás me atrapó la pereza por empezar un nuevo año, como si ello implicara un sobre esfuerzo por la falsa creencia de tener que resetear el marcador y partir de cero, un tienes que volver a empezar en toda regla, cuando de lo que se trata no es de empezar sino de continuar… Y según lo estoy escribiendo me doy cuenta de que lo que realmente me pasa es miedo al cambio, miedo a perder aquello que he logrado y que me aporta bienestar, pero tenerle miedo al cambio es tenerle miedo a la vida y aquí no estamos para tenerle miedo a la vida sino para querer vivirla… Ay, 2025, dentro de poco te irás, año de pérdidas y año de ganancias… ¿2026? No sé, aquí estoy, este escrito me está ayudando a poner el foco en que en mi vida permanecerá lo que tenga que permanecer, se irá lo que tenga que irse y llegará lo que tenga que llegar, así que dispuesto a seguir viviendo la vida como a mí me gusta, con toda su intensidad…

No hay comentarios:
Publicar un comentario