martes, 4 de noviembre de 2014

Curar las almas

Hace ya unos cuantos meses, la vida quiso que conociera a un médico que me iba a recomendar una forma de alimentación más sana. Así lo hice, y aunque al principio me pude agobiar un poco, ya no sólo por el cambio de alimentos, sino porque a partir de ahora tenía que sacar tiempo para cocinar cuando antes lo tenía más fácil yendo a casa de mi madre, con el paso de los meses me he sentido más cómodo y contento con lo que he hecho. Además, su lema es disfrutar con la comida, no agobiarse, hacer el cambio poco a poco, estar alegre con lo que se come. Pero si hay algo que a mí verdaderamente me encantó fue cuando dijo que él era un cirujano porque así lo decían sus títulos y diplomas, esos que colgaban de la pared de la consulta, pero que a él lo que verdaderamente le gustaba era curar las almas. Con eso definitivamente me conquistó, curar las almas, y por eso, cada vez que voy a su consulta no me encuentro con un médico homeópata y nutricionista interesado sólo en lo físico, sino que soy recibido por alguien que escucha y que da consejos certeros sobre cómo afrontar los miedos. Siempre que salgo de su consulta me dice que voy por un buen camino, y sabes, eso me reconforta. Gracias...


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