Hay conversaciones que incomodan, pero que son necesarias para desenredar nudos y destensar la cuerda... Conversaciones en las que debes cuidar la forma de comunicar, pero igualmente importante es saber escuchar para comprender el mundo interior del otro, obtener información para dejar atrás las suposiciones, dejar de proyectar en los otros y empatizar con el prójimo... Hay conversaciones que incomodan, pero qué maravillosas son cuando las tienes con la voluntad de encontrarnos en lugar de alejarnos...
Y me doy cuenta de que esto está siendo una escuela, cada día aprendiendo...










