Mientras subía los 1200 escalones para visitar una de las cuevas más conocidas de Mai Chau, me dio por reflexionar sobre el esfuerzo que conlleva alcanzar las cimas, pero qué satisfacción da cuando superas las adversidades y logras el objetivo deseado... A veces te caes y estás abajo, pero tienes la opción de levantarte y seguir avanzando...
Y por el camino también hemos estado hablando sobre la importancia de no hacer daño con nuestras palabras... Siempre me recuerdo que antes de opinar y juzgar gratuitamente, debo asegurarme si mis palabras van a generar paz o conflicto... ¿Sincericidio? No, gracias... A mí me sale decir te veo estupendamente o qué guapa estás, pero pa' decir qué gorda estás o qué flaca te veo, mejor me callo la boca porque a la otra persona le podría afectar...
Y ya estamos con la cuenta atrás de este fantástico viaje... Hoy regresando a Hanoi, la capital de Vietnam, aunque a nosotros en más de una ocasión nos ha salido decir Jonay, jajaja...

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