Y me quedo con ese abrazo al encontrarnos en el aeropuerto... A veces la vida dice no, pero eso no quiere decir nunca, sino que debe pasar el tiempo y aprender de lo ocurrido hasta convertirse en un sí... Vietnam no está gafado ni maldito, esos juicios son creencias que limitan, simplemente no era nuestro momento, pero a la tercera va la vencida y ahora, sí que sí, Vietnam nos espera...
Y también me quedo con la despedida de la noche anterior... Ese abrazo cálido y lleno de paz, esas promesas al oído, esas lágrimas que humedecieron mis ojos, afortunado por lo que estoy sintiendo...

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