sábado, 11 de julio de 2020

138 días

No venir hubiera sido arrodillarme ante el miedo, perder la partida y ceder mi terreno. Cancelar el viaje hubiera sido atentar contra mi corazón, que me pedía a gritos que subiera al avión, recordándome la libertad de decidir por mí mismo y no contagiado por el temor de lo que está pasando. Salir de mi zona cómoda, si estuviera ironizando escribiría a continuación menuda novedad, vivir con la incertidumbre, el pan mío de casi cada día de mi existencia, qué más da una experiencia más sin saber qué pasará… Me siento en paz, volando hacia un reencuentro que estaba deseando desde hace tiempo. Hoy, por fin, después de 138 días sin verla, estoy a punto de volver a abrazarme con ella y completar el trío mágico… Bailo, me agarro a ti con firmeza que me regalas respirar y bailo… 


miércoles, 8 de julio de 2020

Ignorancia


Dicen que es una pared, la ignorancia es una pared que te impide ver más allá de lo que alcanzan tus ojos, pero ignorancia también es ausencia de presencia, no estar aquí, ahora, sino estar en no se sabe dónde y enredado por pensamientos que desvían tu atención de la respiración, inhalar y exhalar. Esa es la verdadera ignorancia y nada tiene que ver con no saber a pies juntillas ni recitar de memoria lo que dicen los textos o calcular ecuaciones matemáticas. Perderte el momento presente, eso sí es ignorancia…



lunes, 6 de julio de 2020

¿Para quién lo estaré haciendo?


Las personas se tocaban, nadie les llamaba la atención, se besaban en plena calle y no se sobresaltaban por ello. No mantenían la distancia de seguridad, los locales estaban abarrotados de gente e iban al supermercado sin necesidad de usar mascarilla, cosa que por unas milésimas de segundo me extrañó, hasta que me percaté de que lo que estaba viendo no era real sino una película proyectada sobre una pantalla gigante. No era de ciencia ficción sino una trama sencilla con escenas cotidianas, cosas que solíamos hacer antes del confinamiento, pero que el cerebro las interpretaba como raras al estar ya acostumbrado a esta nueva normalidad...


Ayer fue un día de fiesta, por fin abrieron los cines y pude disfrutar de una película musical con un guión sencillo, pero que me dejó una frase para el recuerdo: Cuando deje de haber sorpresas, ¿para quién lo estaré haciendo? Touché, mi entusiasmo y motivación deben ser siempre la prioridad, que nunca falten las sorpresas en todo lo que estoy haciendo…

jueves, 2 de julio de 2020

¿No puedo o sí puedo?

No puedo, eso es lo que escucho a menudo y me sorprende que la gente llegue a esa conclusión sin ni siquiera intentarlo. No puedo, y lo enfatizan con el “es que” delante para darle mayor fuerza a su declaración: es que no puedo, seguido de un “porque” para justificarse y un “tengo que” para anclarte definitivamente en el bucle del sufrimiento.  Y así pasan los días sin modificar esa creencia limitante que les hace ser víctimas de la circunstancias…



Yo puedo, yo soy capaz, al menos lo voy a intentar, esas son las alternativas, creencias que te empoderarán. ¿No puedo o sí puedo? Tú decides…


miércoles, 1 de julio de 2020

Preparando el bautizo de Alicia


El sábado 1 de agosto a las 11:30 de la mañana será el día elegido para la presentación, así que tengo un mes por delante para ir preparando el bautizo de Alicia… ¿El lugar? Especial. ¿Los invitados? Por invitación, que aún las tengo que preparar y decirles dónde las podrán retirar. Así se controlará el aforo, ya saben, adaptándonos a las nuevas medidas de seguridad. ¿La compañía? Me acompañarán todos aquellos que les apetezca saber más sobre esta novela y Alicia, su protagonista… ¡Qué ganas tengo de que la conozcan, a ver si les enternece y les hace reír tanto como a mí! ¿El título? Ya he dado alguna pista y lo he escrito en alguna otra ocasión: Y de repente… YO. ¿Les gusta? ¿La portada? Muy pronto, paciencia, casi tanto como la que debo tener yo para organizar el evento, ya que muchas cosas no dependen de mí… Toca respirar, soltar y confiar…



lunes, 29 de junio de 2020

La piscina de las confesiones


Pronto se convirtió en la piscina de las confesiones, aquella en la que te sientes cómodo para mostrar todas tus facetas. El agua, cálida y confortable, simulaba el líquido amniótico en el que suavemente nos envolvemos cuando estamos en el vientre de nuestra mamá, generando la confianza necesaria para interactuar con el resto de elementos que también estaban flotando dejándose llevar… Y una certeza: nunca es demasiado tarde para hacer aquello que amas…



miércoles, 24 de junio de 2020

Solo desde el corazón puedes tocar el cielo


Ayer fue un día para retomar lo dejado a medias, un volver a coincidir, un renacer y lo celebré en un lugar especial. No hizo falta estar frente a una hoguera para celebrar la noche de San Juan, no hizo falta ver el fuego externo porque ella prendió la llama y avivó mi fuego interno, ese que nace de bien adentro, que te conecta con la vida y en el que puedes quemar tu sufrimiento y deleitarte con el olor de las cenizas que simbolizan tu libertad... 


La escuché y me quedé prendado una vez más, su habilidad para cantar, las virguerías que pudo hacer con su voz, agudos y graves entrelazados de una forma magistral, pura garra y disfrute en el escenario que me hizo levantarme, llevarme las manos a la cabeza, mirarla sin pestañear, quitarme la camisa, vitorearla y aplaudir sin descanso… Rumi decía que solo desde el corazón puedes tocar el cielo. Ella, con su voz, bien afinada con su corazón, nos llevó al cielo eterno… Y no me canso de escucharla, quiero más…