Antes de empezar tenía una curiosidad: ¿Por qué Cardiff forma parte del circuito de las Superhalfs? Una ciudad que yo apenas sabía ubicar en el mapa... Ahora, después de hacer la carrera, lo tengo claro: ¡Cardiff es lo más! Jamás había hecho una carrera con animación a lo largo de los 21 kilómetros, que si gente vitoreando tu nombre aunque no te conocieran, que si gente ofreciéndote golosinas para subir tus niveles de azúcar, que si batucadas, que si coros de gospel, siiiiiii, ¡coros de gospel! Los 21 kilómetros se me hicieron cuesta abajo y pude disfrutar de cada paso... Y cuando llegué a la meta la satisfacción de haber contribuido con una buena causa... ¿Qué más pedir? Nada más, solo puedo dar las gracias...

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