Reconozco que a veces me cuesta, en ocasiones mi cabeza va a un ritmo frenético, se adelanta varios pueblos, y si siempre posamos los ojos en lo siguiente nos olvidamos de vivir el momento presente, pero lo bueno es darse cuenta, entonces paro el motor, echo el freno de mano, respiro y observo, ¿qué estoy sintiendo? Esto es volver al presente...
