viernes, 23 de enero de 2026

Día 7: El secreto para que los matrimonios perduren

Cambio de escenario, después de pasar días entre mar y montaña llegamos a la ciudad de Hoi An... Animada y colorida, el casco antiguo es un lugar ideal para pasear y comprar... Aquí la costumbre es tirar farolillos al río como símbolo de buena fortuna, protección y para recordar a los ancestros, pero nosotros decidimos no hacerlo...




Y también disfrutamos de un fantástico teatro musical al aire libre con más de 500 artistas que narra 400 años de historia de esta ciudad vietnamita... Pero pa' historia también la nuestra, que todos dan por hecho que mi amiga y yo somos marido y mujer, tanto, que ya les seguimos el juego y nos partimos de la risa... Quizás ese sea el secreto para que los matrimonios perduren, reírnos con el otro y de nosotros mismos...

jueves, 22 de enero de 2026

Día 6: Perdón, quiero escuchar los pájaros

Y ayer me di cuenta de que he vuelto a hacer una cosa nueva por primera vez: pernoctar en un barco. Solo 8 habitaciones, 16 personas, nacionalidades varias que se entremezclan y con las que interactúas mientras disfrutas de los paisajes de Hanla Bay, que es lo mismo que Halon Bay pero sin tanta masificación... Desde la habitación de mi camarote parece que estoy viendo un documental a través de la ventana, un paisaje conformado por un montón de roques que ellos llaman dragones...




Tranquilidad es lo que se respira, solamente alterada por el ruido de los motores de los barcos y cuando la gente habla, pero ahí está mi amiga para callarles la boca con toda la educación del mundo: "Perdón, quiero escuchar los pájaros", jajaja...




Y hoy, que sigue nublado y con frío, me he acordado especialmente de mi amiga Ángela cuando me decía que detrás de las nubes siempre está el sol calentándonos... Qué alegría me da experimentar que la sigo teniendo tan presente y que no me he olvidado de ella... A ella también le encantaba viajar y, en cierta manera, sigue viajando conmigo...





miércoles, 21 de enero de 2026

Día 5: No sean vagos, sean locos

Ojalá me equivoque y sucedan más anécdotas que lo superen, pero lo de anoche tiene bastantes papeletas para convertirse en el momento más desternillante de este viaje... Ver a mi amiga en posición horizontal intentando colocarse en su asiento mientras la guagua arrancaba y cogía las curvas cual piloto de fórmula 1 no tiene precio y nos generó un sonoro ataque de risa... La risa es vida y la risa se contagia, así que contagiémonos de vida...

Y dos horas antes de lo previsto llegamos a Cat Ba, normal con lo rápido que iba la guagua... El sol no se ha dejado ver, pero al mal tiempo bueno cara y si no que se lo digan al guía del barco en el que estoy navegando: ¡Están en uno de los lugares más bonitos del mundo! No sean vagos, sean locos, así que no pierdan la oportunidad de bañarse en el mar...




Y vaya que sí lo hice, ¿cómo voy a perder yo esta oportunidad y dejar a mi niño chico sin bañarse?




martes, 20 de enero de 2026

Día 4: En casa de Mamaxí

Y llegamos a casa de Mamaxí, que nos acogió en su casa como dos miembros más de su familia. La cena espectacular, abundancia pura, esa mujer no paraba de llenarnos los platos cada vez que los veía medio vacíos, lo mejor los rollitos vietnamitas... Mujer autodidacta, aprendió inglés por sí sola y encontró en el turismo un medio de subsistencia entre tanta pobreza... Al día siguiente, a pesar de su lesión de rodilla, nos hizo un trekking de unas seis horas para enseñarnos los alrededores de su pueblo y sus distintas etnias, así como las plantas medicinales y otras curiosidades...





Esto es lo que busco cuando viajo y lo que verdaderamente me llena, compartir con gente local que me haga comprender un poquito más su cultura... Hospitalidad vietnamita, generosidad multiplicada a la máxima potencia, lo que me recordó que si das se multiplica y a veces recibes de quien menos te lo esperas y menos tiene, artista con sus manualidades, tik toker internacional, esta mujer es la bomba, lo tiene todo, pero lo mejor su sonrisa, le dije que las mujeres vietnamitas son más fuertes que los hombres y ella asintió con una sonrisa...





Si alguna vez visitas Vietnam, en casa de Mamaxí te espera una experiencia única y lo pasarás genial...

lunes, 19 de enero de 2026

Día 3: A prueba de mandíbula

A ver, buenas estaban, no digo que no, pero lo que aparentemente eran unas inofensivas tortitas de arroz con manises y semillas de sésamo, resultaron ser tan duras que corrías el riesgo de romperte la dentadura, a prueba de mandíbula por la fuerza que tenías que hacer... Lo que sí estaba pa' repetir es la fruta que me comí y desde ya me declaro fan incondicional del Jack Fruit...




Y toda esta degustación sucedió en una parada técnica que hizo la guagua a medio camino entre Hanoi y Sapa... Hace tiempo que mi amiga y compañera de viaje me dijo: "Ibán, me han dado el contacto de una señora que recoge a gente y los aloja en su casa y conociéndote seguro que te encanta la idea". ¡Cuánto me conoce mi amiga! ¿Cómo vamos a desaprovechar la oportunidad de vivir una experiencia tan única de compartir con gente local? Pues a ver qué nos espera, con la confianza de que allá donde voy me siento a salvo...







domingo, 18 de enero de 2026

Día 2: En Asia es imposible tenerlo todo controlado

Asia tiene algo que me atrapa, no lo voy a negar, quizás es por el bullicio, ese caos que te encuentras cuando llegas a cualquier ciudad híper poblada del sudeste asiático y que puede reflejar mi propio caos aunque yo crea que no lo sea tanto, no lo sé, pero me atrapa...  




Y una frase que leí y que me viene como anillo al dedo: "La paz no llegará cuando lo tengas todo controlado, sino cuando renuncies a intentar tenerlo todo controlado". En Asia, desde luego, es imposible tenerlo todo controlado, así que mejor hacerme a la idea...

Y en breve a la camita, que hay que recargar la batería...


sábado, 17 de enero de 2026

Día 1: A la tercera va la vencida

Y me quedo con ese abrazo al encontrarnos en el aeropuerto... A veces la vida dice no, pero eso no quiere decir nunca, sino que debe pasar el tiempo y aprender de lo ocurrido hasta convertirse en un sí... Vietnam no está gafado ni maldito, esos juicios son creencias que limitan, simplemente no era nuestro momento, pero a la tercera va la vencida y ahora, sí que sí, Vietnam nos espera...




Y también me quedo con la despedida de la noche anterior... Ese abrazo cálido y lleno de paz, esas promesas al oído, esas lágrimas que humedecieron mis ojos, afortunado por lo que estoy sintiendo...