miércoles, 10 de enero de 2018

The sculptor of my own life

Oh, dear loneliness! Where are you? Come to me, I want to share with you, I want to be with myself, sculpt an eagle inviting me to fly, design a horse bringing me to the eternity, you and I, the same, together forever and ever. I arrived with you and I will leave this world with you. I'm not afraid of you as much as before. Every time I know more about myself. Living other people lives instead of my own one, I don't want that anymore; I prefer being the sculptor of my own life instead of the sculpture of others...


El escultor de mi propia vida

¡Oh, amada soledad! ¿Dónde estás? Ven, quiero relacionarme contigo, quiero estar conmigo, esculpir un águila que me invite a volar, diseñar un caballo que me lleve en volandas hacia la eternidad, tú y yo, lo mismo, juntos por siempre jamás. Llegué contigo y abandonaré este mundo contigo. ¡Ya no te temo tanto como lo hacía antes! Cada vez me conozco más. Vivir la vida de otros y no la mía propia, eso ya no lo quiero; prefiero ser el escultor de mi propia vida y no la escultura de otros… 


lunes, 8 de enero de 2018

The art of making others happy

These movies that don't finish when you leave the cinema, but you begin to talk about them and singing their songs, this is The Greatest Showman. Scenes that remain etched in the retina, characters you fall in love with, a script that thrills you... A million of dreams that keep you awake, the ambition that blinds our senses, start again from humility, be ourselves and not be ashamed of what we are. Lights, magic, dance, come alive...


And a sentence that I fell in love with and I could not help writing it for not forgetting it: "The most noble art is to make others happy."

El arte de hacer felices a los demás

De esas películas que no acaban cuando sales del cine, sino que empiezas a hablar de ellas y a tararear sus canciones, así es el gran Showman. Escenas que se quedan grabadas en la retina, personajes que te enamoran, un guión que te emociona… Un millón de sueños que te mantienen despierto, la ambición que ciega nuestros sentidos, volver a empezar desde la humildad, ser nosotros mismos y no avergonzarnos de lo que somos. Luces, magia, baile, revivir…


Y una frase que me enamoró y no pude evitar escribirla para no olvidarla: «El arte más noble es el de hacer felices a los demás»

viernes, 5 de enero de 2018

Un árbol original

De entre todos los árboles que formaban una exposición a la entrada de la Catedral de Chester, mis ojos se centraron en uno. Soy único, soy bello, soy útil, creo en mí… Así eran todos los mensajes que hacían de adornos, un árbol original, decorado con mucho amor…


«¡Qué genial manera de comenzar el año!», pensé. Era 1 de enero y la vida me estaba recordando el poder que tienen los pensamientos que merodean por tu mente. Aquello que crees, creas. Por eso hay que vigilar lo que pensamos, mejor darle la vuelta y llenarla de afirmaciones positivas: soy amor, estoy sano…


Y esta noche llegan los Reyes Magos…

jueves, 4 de enero de 2018

Queridos Reyes Magos...

Hacer esto se ha convertido en mi talismán y también estoy animando a todos mis amigos a que escriban su particular carta a los Reyes Magos. ¿Por qué? Porque existen, son mágicos y desde hace cinco años todo lo que pido se hace realidad. Y después de darle vueltas y vueltas, he de reconocer que no lo tengo del todo claro, pero voy a escribir a ver qué sale…

Queridos Reyes Magos…

¿Qué les pido? No sé, voy a dejarme improvisar. ¿Una maleta grande? Sí, quiero una maleta grande para seguir viajando y poderla llenar de nuevas experiencias. Subirme a un avión y que cada vez que despegue cierre los ojos y sienta que ese viaje cambiará mi vida, que cuando regrese a casa ya no seré el mismo por todo lo vivido y aprendido. Incluso subirme sin saber exactamente a dónde ir. ¿Por qué no? Esa sensación de soltar el control y dejarme llevar…


Inglés, seguir aprendiendo inglés. Que sigan apareciendo personas o situaciones que me hagan hablar en inglés, pues la mejor forma de aprender es practicando, así que estaré encantado de seguir haciéndolo.

Oye, por favor, aquí sigo con la intención de sanar, así que háganme ver todo aquello que llevo dentro y que aún debo liberar. Que el perdón y la gratitud sigan siendo mi medicina natural. Confío en la vida, que me dará todo aquello que debo experimentar para seguir adelante y evolucionar…

Jugar, quiero jugar, solo o acompañado, pero la vida es un juego y quiero mover ficha, no vivir con la sensación de estar muerto y estancado. ¿Quién se anima? Hacer cosas por primera vez, eso que no falte. Salir de la zona cómoda y que la magia haga el resto. Que tenga que ayudarme de las manos para taparme la boca porque la emoción es tanta que no la puedo aguantar…


Y también quiero… Pues eso, ya lo he soltado, no sé cuándo ni dónde ni cómo, pero si se hace realidad, les estaré profundamente agradecido…

Y al final, como siempre, no sé si me darán lo que les he pedido, pero si el próximo año me encuentro escribiendo otra carta a los Reyes Magos, es que me habrán dado lo más importante, estar vivo. Y si estoy vivo, escribo, pues para mí escribir es sinónimo de estar vivo…

lunes, 1 de enero de 2018

El año de verlas venir

Ayer, entre risas, le comenté a mi amiga que a la gente solo le quedaba un día para cumplir con sus propósitos, esos que solemos marcarnos a principios de año y que a medio camino los abandonamos. -Pues para el 2018 no voy a marcarme propósitos, será el año de verlas venir-, me dijo y me gustó la expresión, el año de verlas venir. En lugar de pedir me imaginé, sentado o de pie, esperando con los brazos abiertos todo lo que la vida tiene reservado para mí durante este año. Lo que me deseo y les deseo, es que lo que sienta, diga, piense y haga vaya en la misma dirección. Mientras no me desvíe de la línea de la coherencia, que venga todo lo que tenga que venir...