Sin entrar en catastrofismos ni en pensamientos negativos que generen dicha realidad, ponernos en lo peor también ayuda… Me refiero a reflexionar sobre qué es lo peor que podría pasar cuando algo nos preocupa, ¿esto?, ¿y si eso sucediera cómo podría salir adelante? Hacer esta reflexión previa puede generar recursos internos que ayuden a sobrellevar la situación si finalmente ocurriera y que no te coja desprevenido; aquello que tanto temíamos puede no ser tan terrible por el hecho de haberte planteado con anterioridad la ruta a seguir en caso de que sucediera…
Y nunca olvidarnos de confiar en que saldremos adelante, siempre seremos capaces de salir adelante…