viernes, 20 de febrero de 2015

Una patada a lo racional

No me pude resistir a quedarme embobado mientras escuchaba lo que alguien me decía a través del teléfono. Fue escuchar la frase “sé que si le doy una patada a lo racional, buscaré mis espacios” y enseguida brotó una sonrisa desde mi interior. Estaba con los ojos como platos, atento a las palabras de alguien que me estaba hablando a corazón abierto, con la máscara de la razón quitada. Y seguía hablando, ”no quiero que la prioridad en mi vida sea la lógica y la razón, sólo mi corazón”. Madre mía, mi corazón temblaba de la emoción. Lo único que atinaba a decirle era un gracias, gracias por haber compartido conmigo esa magistral frase, esa frase que me habría encantado compartirla a través de este rinconcito, pero que ni por un momento se me pasó por la cabeza compartirla porque no era mía. Y seguía hablando, “mi corazón es el único que no me hace sentir culpable”. Tocado y hundido. Una sabiduría innata brotaba de ese ser con el que estaba hablando y, con cada cosa que decía, me impresionaba más. Y también me emocionaba, como si esas palabras también resonaran en mi corazón. Escucha a tu corazón y sabrás encontrar las palabras correctas. Eso es lo único que acerté a decirle, porque alguien también me dijo alguna vez que en el corazón está la clave de todo. Me encanta la frase, se lo dije unas cuantas veces, eso de darle una patada a lo racional me ha dejado en paz. Te la regalo, te regalo esa frase y todas las demás, me dijo...


Pues si me la regalas, por aquí la comparto, porque no sé si a alguien le llegará, pero a mí me ha llegado al alma. Desde el corazón al corazón...

Con las manos en el barro

O en la arcilla, da igual, lo importante es que hoy vamos a jugar en el nuevo taller del Grupo VIVE...


Nos han avisado de que hay que llevar delantal o camisa y un paño o toalla para limpiarnos, así que me da que la cosa promete. Nos pondremos de barro hasta las trancas. Total, ya que te vas a manchar, mánchate con gusto, que ya habrá tiempo para limpiarse, pero estar viviendo la experiencia a medias por temor a ensuciarse, pues como que no. A disfrutarlo a tope, como niños y con los niños, porque habrá muchos niños...

Y también quiero dejar una frase que me encanta: “AMA, no porque las demás personas lo merezcan, sino porque es tu forma de VIVIR”. Feliz y maravilloso fin de semana para todos los seres sin excepción...

jueves, 19 de febrero de 2015

Las fechas especiales

En este mundo nos encanta ser y sentirnos especiales y por eso ponen muchas fechas para celebrar: que si el día de la madre, el día del padre, el día de tu cumpleaños o el día de los enamorados que justo acaba de pasar. Realmente son fechas que las resaltan en el calendario por un interés comercial, pero se deberían celebrar cada día...

Agradezco cumplir cada día y no tengo que esperar al año para celebrarlo del tirón, sino cada día, aunque eso no quita de que el día en cuestión haga algo extra que no hago todos los días, como comprar una tarta y soplar las velas. Es así, vivimos en este mundo y nos adaptamos a él, pero el sentir es que ese día simplemente es un día más de vida, como todos los demás. Agradezco sentir amor y estar enamorado cada día, de todo, de la vida, sin celebración especial en el día de San Valentín, aunque si cae una cena bienvenida sea. Agradezco tener un padre y una madre cada día, y no necesito un primer domingo de mayo para recordar que tengo una madre, aunque estaría bien que alguien me recuerde algunas fechas porque últimamente estoy perdiendo la memoria, tanto, que el otro día me olvidé del cumpleaños de mi madre. Es imperdonable, me dijo mi madre, tú, que no te olvidabas de nada y lo tenías todo controlado. Pues mamá, le dije, las cosas cambian y, en parte, me encanta haber perdido la memoria, pero te lo recompensaré. Y para tranquilidad del resto, diré que mi gran fan me ha perdonado y seguramente seguirá leyendo estas cosas “tan místicas” que escribo, según ella...

Y para terminar, últimamente no sé si voy a meditación o al club de la comedia. Es desternillante lo que allí se dice. Bueno, pongámonos serios y volvamos a la cordura: ¿Cómo era yo antes de tomarme tan en serio? 



No se rían, que va en serio...

miércoles, 18 de febrero de 2015

El sol

Cuando sale, el sol regala su luz a todos los seres sin excepción. Es una mirada que no se opone a nada. El sol no sale y dice a ti sí y a ti no, como si pudiera elegir a quién iluminar y a quién no. Y eso lo consigue porque sale sin memorias, aceptando todo tal y como es, y porque es vida y su función es dar vida...


Lo mismo pasa con nosotros, que somos amor y nuestra función es dar amor a todos los seres sin excepción. A todos, he dicho, y si hay alguien que se nos resiste, habrá que mirar qué es eso que se nos resiste...

Y si hay alguien que tiene miedo a recibir el amor, pues no lo sé, yo voy a seguir con la copa llena para quien lo quiera...

lunes, 16 de febrero de 2015

Entre caretas anda el juego

El sábado me puse la careta de supermán, pero nunca creí que fuera supermán. Simplemente estaba jugando con el disfraz, pero en ningún momento se me pasó por la cabeza que pudiera volar, ni que iba a salvar vidas ni que por mis ojos pudiera salir un láser rojo...


A la mañana siguiente volví a sacarme una foto paseando por la playa. En esta ocasión no tenía ninguna careta, o sí, la de Ibán. Al fin y al cabo, estoy siendo un personaje que interpreta una historia, pero de la misma forma que no me creí que fuera supermán tampoco debo creerme la historia de Ibán, aunque aparentemente éste sea más real que el supermán. Ambas son caretas, la vida es un teatro...



¿Cómo me sentiría en este momento si me olvidara de mí y de mi historia?

viernes, 13 de febrero de 2015

Máscara que suena

Es curioso cuál es el origen de la palabra persona...

No es difícil asociar al vocablo ‘persona’ con el teatro, basta con recordar algunos de sus derivados: personalidad, personaje, personificar; pero también tiene una relación directa con el sonido. Proviene del latín ‘persona’, compuesta por el prefijo ‘per’ con una connotación superlativa y por ‘sonus’, sonido. Significaba máscara que hace mucho ruido o que retumba. Pero ¿por qué?, veamos su historia.

El teatro griego no sólo es reconocido por sus tragedias y comedias, sino también por la eficiente acústica que tenían. De todos los teatros que construyeron los griegos, en uno de ellos, el teatro de Epidauro, lograron sin saberlo una acústica perfecta. Decimos ‘sin saberlo’ porque en los posteriores teatros que construyeron intentaron replicar el resultado y no lo consiguieron. Lo que sorprende del teatro de Epidauro es que la voz de los actores puede ser escuchada nítidamente en la grada más alejada, que se encuentra a 70 metros del escenario. Este fenómeno único ha hecho que muchos consultores acústicos hayan especulado sobre sus posibles causas. Teorizaron sobre la ubicación, la forma, la pendiente, el viento, pero hace unos dos o tres años, un experto en acústica y ultrasonido descubrió que lo que en verdad hizo que este teatro se distinguiera de los demás, fue la superficie acanalada de las gradas. Estas lograban filtrar los sonidos de fondo y realzar las voces de los actores enviando el sonido hacia la audiencia.

Una de las teorías que se tenía, era que las enormes máscaras utilizadas por los actores actuaban como primitivos megáfonos. De ahí nace el concepto original de la palabra ‘persona’: máscara que retumba o hace mucho ruido.

Estas máscaras fueron indispensables en el teatro griego, ya que en sus inicios solo había un actor para representar a todos los personajes de la obra. Las máscaras le servían para darle las características necesarias para interpretar a un anciano, una mujer, un niño, un dios o un rey.

Estas máscaras eran llamadas por los griegos ‘prósopon’, que significaba: cara, máscara, aspecto. De este modo pasa al etrusco ‘phersu’, luego fue tomado por el latín. Desde ese momento la palabra persona comienza un largo y fructífero período de transformación.

Los teólogos de los primeros Concilios en sus discusiones sobre la “naturaleza” y “persona” de Cristo, elaboraron los primeros conceptos de persona centrándose en la intimidad y en la introspección personal. Pasando por San Agustín, Boecio, Santo Tomás, Occam; la noción de persona como un ser individual, independiente y racional, fue tomando forma. Ya en la época moderna se introdujeron elementos psicológicos y éticos.

Así fue como este vocablo pasó de ser la máscara que representaba a un personaje en el teatro griego, hasta llegar a referirse a cualquier individuo”.


En definitiva, somos una máscara, así que hoy, que comienzan los carnavales, no tendríamos ni que disfrazarnos porque ya llevamos una máscara incorporada. Sería ponernos una máscara sobre otra máscara, pero ni una ni otra es real...

Qué divertido, esta locura me divierte. Simplemente, no hay que creerse nada ni tomarnos demasiado en serio. A disfrutar de los carnavales...

jueves, 12 de febrero de 2015

Ahora no te puedo atender

No sé si les ha pasado que el cuerpo se empieza a mover sin ton ni son. A mí sí, algunas veces, sobre todo cuando medito, y la sensación es maravillosa porque eres consciente de que no estás controlando nada, son movimientos involuntarios que van y vienen. Cuando eso sucede, normalmente tienes la mente en blanco, con cero pensamientos. La paz brota, la risa nace, sobre todo la risa, al menos en mi caso, porque aunque te cueste creerlo (a veces hay que vivirlo para creerlo), el cuerpo está a su libre albedrío y tú simplemente te dejas llevar. Y eso me da risa...

El otro día me volvió a pasar con la meditación. Estaba disfrutando de esa bendición y, de repente, un pensamiento quería enturbiar ese momento de paz. Pero unas palabras salieron de mi interior con total claridad: ahora no te puedo atender, en este momento estoy ocupado. Y la risa inundó mi ser por tal ocurrencia. Ven más tarde si quieres, y me seguía riendo. Soy un hombre, no puedo hacer dos cosas a la vez y ahora estoy ocupado en esto, y me volvía a reír. Por todo me reía, aunque fuera por esa creencia tan limitante de que los hombres no pueden hacer dos cosas a la vez. Me vino como anillo al dedo...



Fuera pensamientos, disfruté del momento. Lo recuerdo y me sigo riendo...