miércoles, 4 de septiembre de 2019

Ju-ego


¿Por qué tanto empeño en destruir nuestro ego si es esencial para sobrevivir en este mundo lleno de contrastes? Es la chispa que enciende la bombilla, la sal que nos permite saborear este plato tan delicioso llamado mundo terrenal. Eduquémoslo para que no se desboque, pero dejémoslo en paz, hace su función, nos intenta proteger, a su manera, así que no nos enfademos con él, en lugar de eso démosle la mano y formemos un gran equipo. Yo quiero seguir jugando y la vida sin ego no es un ju-ego



1 comentario:

  1. Me parece correcto... hasta cierto punto. Pues una vida sin ego seria un poco insipida pero la cuestion es saber controlarla y sobre todo saber corregirla cuando nos equivocamos.

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