jueves, 20 de agosto de 2020

Espíritu olímpico

Desde pequeño me encantaban los juegos olímpicos: ver el desfile de los deportistas, el encendido del pebetero, vibrar con las competiciones y festejar las medallas españolas. Las anotaba todas en una libreta y cada día hacía un recuento de ellas, ¡qué coraje me daban los cuartos puestos!, ¡qué alegría las medallas de oro aunque escaseaban! ¿Quién me iba a decir a mí, por aquel entonces, que me convertiría en un corredor, aunque sea de los de andar por casa?



Este año no pudo ser, me quedé sin verlos, pero ayer tuve la ocasión de revivir la emoción de la competición durante siete minutos y medio. ¿Cómo? Siguiendo los pasos de mi entrenador, tratando de aguantar su ritmo sin desfallecer en el intento, orgulloso de que me acompañara durante un tramo de dos kilómetros y tirara de mí cual liebre desenfrenada, motivándome con cada una de nuestras zancadas y visualizando un próximo objetivo, la maratón de asfalto, ¿por qué no? Gracias por ser mi inspiración, jamás me imaginé entrenando con un atleta como tú, y por transmitir con tu mirada ese espíritu olímpico: humildad, disfrute y superación… 

miércoles, 19 de agosto de 2020

La pegatina del ego

El apego, la pegatina del ego… De cada viaje siempre traigo una frase para el recuerdo… Mientras me lo permitan, seguiré viajando para alimentarme…



martes, 18 de agosto de 2020

Manifestarse de forma pacífica

¿Dónde quedó la asertividad, hacer valer tus derechos pero respetar también los derechos de los demás? ¿Es sana esta forma de manifestarse, increpando a los que están en el extremo opuesto? ¿Dónde quedamos el resto, que simplemente queremos vivir en paz? En situaciones como estas, siempre me acuerdo de la Madre Teresa de Calcuta cuando decía que nunca la llamaran para manifestarse en contra de la guerra, pero sí para manifestarse a favor de la paz… Sigamos confiando en el respeto y la unidad…



lunes, 17 de agosto de 2020

Un terrorista

En estos tiempos que corren, ver a alguien arrastrando su maleta de viaje y que no lleve su mascarilla, ya es considerado como un terrorista. Tal vez no le había dado tiempo a ponérsela o justo se la había quitado para beber un poco de agua, pero el pánico se apodera de nosotros, lo interpretamos a nuestra manera y saltan todas las alarmas. Un turista, una persona non grata, poco menos que un terrorista, aunque lleve puesta su mascarilla... 


 

La mente también puede actuar como un terrorista, arrebatándonos nuestra paz interior. Eso sí que me resuena más… Vivamos con tranquilidad, gestiona tus miedos y confía en la vida, al final pasará lo que tenga que pasar, pero sigue viviendo…

viernes, 14 de agosto de 2020

Que sea la prudencia...

Me llama poderosamente la atención que los vídeos que hablan sobre la pandemia y ofrecen una visión distinta a la que mayoritariamente muestran en televisión, enseguida son bloqueados y eliminados de las plataformas para que no puedan ser compartidos entre los ciudadanos que también se abren a escuchar otras alternativas y contemplar la situación desde un abanico más amplio… Sin entrar en debates ni juicios infundados, cada cual que saque sus propias conclusiones, hoy me define este consejo: que sea la prudencia y no el miedo la que acompañe tu toma de decisiones...



jueves, 13 de agosto de 2020

Un virus amoroso

Tardé unos seis meses aproximadamente en escribir la novela, pero la gente se la está devorando en un abrir y cerrar de ojos, incluso los hay que la dosifican porque a pesar de estar enganchados a la historia, quieren seguir acompañados de sus personajes el mayor tiempo posible… A mí, como creador, se me hincha el corazón de gratitud al recibir estos mensajes y lanzo una intención: que Y de repente… YO se siga expandiendo como un virus amoroso para llenar de vida a tanta gente…

 

Hoy me despido con una frase de Séneca: «Parte de la curación está en la voluntad de sanar».

martes, 11 de agosto de 2020

Isla de Serendipia

¿Te basaste en esta idea para escribir la novela? Eso es lo que me preguntaron y la respuesta fue negativa porque no tenía ni idea. Resulta que antiguamente Sri Lanka fue llamada, entre otros nombres, isla de Serendipia. Si atendemos a la definición de Serendipia, se trata de «un hallazgo afortunado e inesperado que se produce cuando se está buscando otra cosa distinta». En cierto modo, eso es lo que le pasará a la protagonista de Y de repente… YO… Pero de verdad que esa información la desconocía, así que cada día me sorprendo más con las sincronicidad de la novela que está invitando al lector a viajar…



Y por aquí dejo el enlace de la última entrevista radiofónica sobre la presentación de Y de repente... YO:

Entrevista Presentación Y de repente... YO