domingo, 27 de marzo de 2016

Cambio de bebidas

Es como si hubiera pedido un zumo de naranja y me hubiesen  traído un batido de melocotón, que no dudo fuera de la mejor calidad, pero como yo estaba esperando por mi ansiado jugo hubo una resistencia inicial, resistencia que rompí porque al fin y al cabo quería vivir la experiencia. Si no vino el zumo por algo será, así que empecé a probar el batido y, aunque algunos ingredientes me podían vagamente recordar el sabor fresco de las naranjas, no me quise empanchar porque me resonó hacer otras cosas: hacer lo que verdaderamente quería hacer sin vergüenza al que dirán y sin miedo a no encajar. En cada momento bebí lo que me apetecía beber creando la bebida perfecta...

Al final terminé agradeciendo que el zumo de naranja no viniera porque ha sido una gran experiencia. Tal vez, la enseñanza ha estado en la no enseñanza...

miércoles, 23 de marzo de 2016

Un revolcón cariñoso

Vino hacia mí y lo acaricié. Se excitó tanto que empezó a moverse a mi alrededor y, mientras lo hacía, con más intensidad lo acariciaba. Lo intentaba abrazar y con su fuerza me tumbaba, revolcándonos por la sala como dos enamorados, lamiéndome la cara y dejando que sus babas se posaran. Era un juego de dos, una relación de dos, dando cariño y recibiendo cariño a partes iguales, derramando cariño donde había falta de cariño, llenando un hueco y ejerciendo la función que últimamente me había negado a mí mismo. Gracias por este gran regalo y haberme enseñado…


Y del perro paso al león, pues esta noche veré el musical “El Rey León”. Gracias, gracias, gracias por este proceso liberador que estoy viviendo...

Y ahora también toca buscar la oportunidad en algo inesperado que ha pasado...

martes, 22 de marzo de 2016

¿Necesito esto para vivir?

Suerte que puedo usar los dedos para escribir y expresar lo que siento, porque últimamente no me salen las palabras. Me cuesta decir lo que siento o prefiero mantener el silencio. Me cuesta hablar, pero cuando hablo porque me preguntan por algo, me salen respuestas claras. Necesito respirar y estar en paz, eso es lo único que necesito para vivir. No necesito más...

Una imagen vale más que mil palabras y puede definir muy bien cómo me siento. Me encantan las montañas rusas, desde siempre me han gustado. Me abrocho el cinturón, agarro mis emociones y disfruto del viaje que no sé bien hacia dónde irá...


Como hace un tiempo me dijeron, ninguna situación es eterna. Esto también pasará...

lunes, 21 de marzo de 2016

Guerrero de la Luz

No pude acabar el domingo de una forma más dulce, que compensa el resto de sabores de este fin de semana. Encargué un delicioso bizcochón de plátano y desde anoche me lo empecé a comer. Además, tenía un mensaje escrito que me viene en el momento indicado…


“Los Guerreros de la Luz se reconocen por la mirada. Están en el mundo y fueron enviados sin alforja ni sandalias. Muchas veces son cobardes. No siempre actúan acertadamente. Por eso son Guerreros de la Luz. Porque se equivocan. Porque preguntan. Porque continúan buscando un sentido. Y terminan encontrándolo”.


jueves, 17 de marzo de 2016

Todos son mis momentos

Abrí los ojos y allí estaba ella, como la primera vez, que apareció sin darme cuenta mientras recibía mi sesión de belleza. Allí estaba otra vez, a mi lado, sonriéndome, recordando la experiencia de esa primera vez cuando posó sus manos sobre mi pecho y me llenó por dentro. En su momento no sé lo que me hizo pero mi cuerpo reaccionó quedándose sin aliento, como si le faltara el aire pero en realidad se estaba llenando de aire, de vida, de entusiasmo por confiar en los milagros. Ayer volvió a estar a mi lado y juntos volvimos a recordar ese milagro, esa experiencia que hay que vivirla para tener la certeza de su existencia…



Ayer fue mi momento, todos son mis momentos y los puedo compartir con el resto pero no cederlos. Ayer fue otra vez mi gran momento, momento que volví a vivir con el más pleno de los agradecimientos…

miércoles, 16 de marzo de 2016

Abro la jaula...

¿Soy libre? Sí, soy libre. Ya no tengo que hacer nada, no tengo que esforzarme por nada. Un alivio recorre mi cuerpo pero un temblor me embarga. Soy libre, antes no me sentía libre, pero ahora soy libre y dejo ser libre. Solté aquello a lo que en el fondo de mi ser me estaba resistiendo y, lo que me dio el valor, fue reconocer que el amor y egoísmo no son compatibles. El amor es generosidad y el egoísmo no puede tener lugar. ¿Me asusta ser libre? Tal vez, nunca antes lo había experimentado de esta manera. Abro la jaula y no sé lo que me depara. No tengo que hacer nada, sólo abrir y salir de la jaula. ¿Por qué me asusta tanto? ¿No buscaba ser libre?


Vuelvo a salir de la zona de confort y gateo en un terreno desconocido…

martes, 15 de marzo de 2016

Algo que visualicé...

Imaginé a un hombre sentado, cabizbajo, cubriendo la cabeza con sus manos, incapaz de mirar a otro lado, desesperado y perdido ante la situación...



Detrás había un paquete envuelto en papel de regalo, un regalo que él no quería ver ni abrir, un regalo que ni siquiera sabía que era un regalo. Eso lo descubriría después. Abriría el regalo y empezaría a comprender...