martes, 30 de diciembre de 2025

Ay, 2025, dentro de poco te irás

Días atrás me atrapó la pereza por empezar un nuevo año, como si ello implicara un sobre esfuerzo por la falsa creencia de tener que resetear el marcador y partir de cero, un tienes que volver a empezar en toda regla, cuando de lo que se trata no es de empezar sino de continuar… Y según lo estoy escribiendo me doy cuenta de que lo que realmente me pasa es miedo al cambio, miedo a perder aquello que he logrado y que me aporta bienestar, pero tenerle miedo al cambio es tenerle miedo a la vida y aquí no estamos para tenerle miedo a la vida sino para querer vivirla… Ay, 2025, dentro de poco te irás, año de pérdidas y año de ganancias… ¿2026? No sé, aquí estoy, este escrito me está ayudando a poner el foco en que en mi vida permanecerá lo que tenga que permanecer, se irá lo que tenga que irse y llegará lo que tenga que llegar, así que dispuesto a seguir viviendo la vida como a mí me gusta, con toda su intensidad…






jueves, 25 de diciembre de 2025

Feliz naVIDAd

Esto es lo que más me representa: ¡Feliz naVIDAd! Agradecer que estamos vivos y que tenemos la oportunidad de encender la luz de nuestros corazones para iluminar el mundo y ayudar al prójimo... 




Y Papá Noel existe, 13 años después sigo confiando en los milagros...

sábado, 20 de diciembre de 2025

Si no luchas...

Cortándome el pelo mi vista se fijó en dos guantes de boxeo que decían "si luchas puedes perder, pero si no luchas estás perdido"... Y me quedé reflexionando...





sábado, 13 de diciembre de 2025

Pendemos de un hilo

En días como hoy soy más consciente que nunca de lo vulnerable que es la vida, lo que me conecta más con el agradecimiento por estar vivo... Un ratito antes, como tantas otras veces, estábamos en este banco compartiendo unas risas, horas después quedó destrozado... 




Así es la vida, pendemos de un hilo, puede acabarse cuando menos te lo esperas, así que gracias porque sigo viviendo...

lunes, 8 de diciembre de 2025

Día 17: Vuelvo a casa

Y después de coger 10 aviones en 15 días -estoy a punto de embarcar en el último vuelo- vuelvo a casa... Solo 15 días, pero con la sensación de que he estado más de un mes fuera, quizás por la intensidad de mis vivencias... Y dentro de mí un montón de experiencias que atesoro en mi corazón, contrastes que reflejan probablemente los contrastes que hay en mí...




Solo puedo decir gracias por haber vivido todo lo vivido, gracias por la salud que me permite viajar y gracias por adentrarme en terrenos desconocidos que me permiten explorar y conocerme más a fondo... 

La India es vida, Nepal es vida, el mundo es vida, todo lo que sucede es vida, así que a vivirla...



sábado, 6 de diciembre de 2025

Día 16: Habitación 101

Cuando llegué a Nepal y respiré su energía, lo primero que manifesté es que La India había sido una especie de purgatorio; es como si la vida me hubiera puesto a prueba, aprendí con ella, la superé y pasé a una mejor vida...

Y después de una semana en Nepal ayer volví a La India porque el vuelo para regresar a casa sale desde aquí y me quedo corto si digo que viajar es una escuela, más bien diría que viajar a La India ha sido una auténtica escuela para poner en práctica eso que llamamos espiritualidad, jajaja. Es fantástico asistir a talleres, ir a retiros y meditar, pero en el mundo terrenal es donde se demuestra la práctica y este país es un escenario ideal para ello, jajaja...

Y me sale la risa, jajaja... No sabría cómo contar, sin enrollarme, lo que me pasó anoche antes, durante y después de haberme quedado en un hotel inesperado, jajaja. Solo diré que me alojé en la habitación 101, que ya tengo las tarjetas de embarque y que gracias India por haberme mostrado tanto en tan pocos días... 




Has sido una puta crack, maestra de por vida... A veces me he preguntado qué es real y qué mentira y me quedo con el no sé...

Día 15: La Diosa Kumari

Chiquita expectación con la niña, que se asoma a unas horas determinadas por una de las ventanas de su templo para bendecir a los visitantes... No sé yo si la Diosa Kumari tenía ganas de salir, pues minutos antes escuché un berrinche de una niña y tal vez es que estaba contrariada con la idea, pero cuando apareció y la miré es como si me hubiese fundido con ella...




Y esto fue una de las tantas cosas que pudimos contemplar en la Durbar Square, el epicentro de la cultura nepalí, donde si hubiese tenido más tiempo me hubiera quedado sentado en un rincón observando como un gato curioso todo lo que sucedía alrededor, pero el tiempo se acaba, comienza mi regreso a casa...