Acabó mi aventura en solitario, pues durante unos cuantos días estaré acompañado de mi gran amiga Lucía. Ayer fue nuestro reencuentro y hoy nos espera un largo trayecto en guagua en dirección a Pokhara, rumbo al Himalaya... Y aquí estamos hablando de todo un poco, dos libros abiertos, poniéndonos al día y estallándonos de la risa al preguntarnos cómo carajos dos conejeros de una isla tan diminuta hemos acabado aquí... La respuesta la sabemos, porque así lo hemos elegido, la vida nos va a regalar este viaje, como siempre me repetía Lucía, porque ni los sueños son imposibles ni los soñadores pequeños...
domingo, 30 de noviembre de 2025
Día 9: ¿Y si me metieron droga en la maleta?
Primera vez que me pasa. Ayer, antes de embarcar, me llamaron por megafonía porque tenian que revisar mi equipaje facturado ya que habían detectado algo sospechoso y me sorprendió muchísimo porque me fui con lo mismo que vine, salvo algún que otro souvenir... Mientras caminaba por el pasillo acompañado del personal de la aerolínea la mente se me disparó: ¿será que algo de lo que compré es ilegal?, ¿y si me metieron droga en la maleta?, ¿cómo hago yo para demostrar mi inocencia? En cuestión de segundos me estaba imaginando un futuro devastador y pasando penurias en una cárcel india... ¡Qué importante es respirar y mantener la calma en esos momentos, observando el canturreo de la mente, que no para de elucubrar, pero siendo inmune a sus desvaríos! Al final se trataba de una linterna, así que corriendo otra vez para la puerta de embarque...
Y cuando llegué a Nepal sentí una energía muy distinta, aquí la gente no toca la pita salvo cuando es estrictamente necesario, jajaja...
Hoy disfruté de la mañana descubriendo la ciudad de Katmandú como más me gusta, a pie... Y de repente escuché a un invidente recitar uno de mis mantras budistas tibetanos favoritos: Om Mani Padme Hum, que se utiliza para la meditación, sanación y purificación del karma...
viernes, 28 de noviembre de 2025
Día 8: La música de La India
Ayer visité el Gurudwara Bangla Sahib, que es el principal templo sij de Delhi, conocido por su cúpula dorada y por ser un lugar de culto, meditación y servicio. El sijismo es una de las cuatro religiones originarias de La India, son vegetarianos porque creen en la libertad y respeto a la vida de todos los seres vivos y reconocen que Dios es Uno, una unidad eterna y omnipresente...
A mí, particularmente, me pareció un oasis en medio del caos, aislado del sonido de los cláxones, aunque me encantó la interpretación tan optimista de mi amigo Tofik, que las pitas de los coches son la música de La India...
Y ya me estoy despidiendo de este país en el que a veces me preguntaba dónde estaban los turistas, porque casi no me cruzaba con nadie, tal vez porque también he visitado rincones no tan turísticos que me han mostrado otra realidad de lo que sucede aquí, difícil de creer si no lo ves... Aprendizaje, eso es lo que me llevo...
Y ya, me despido por hoy, pero el viaje no termina aquí...
Día 7: No ha sido un amor a primera vista
No las tenía todas conmigo, ellos decían que sí, incluso se sabían mi nombre al chequearlo en el sistema, pero allí no había ni cartel ni nada, no obstante me subí en esa guagua con cama rumbo a Delhi. Cómoda, pero más de cinco horas sin baño, menos mal que pararon cuando mi vejiga estuvo a punto de reventar...
Y Jaipur amaneció lluvioso, tal vez porque no le gustan las despedidas y me echará de menos... Al fin y al cabo India no ha sido un amor a primera vista, pero poco a poco nos hemos ido conquistando... Siempre agradeceré a este país haberme recordado la importancia de agarrar bien el timón y enfocarme en la dirección que me lleve a estar en paz...
jueves, 27 de noviembre de 2025
Día 6: Y de repente... Tofik
miércoles, 26 de noviembre de 2025
Día 5: Crisis existencial
martes, 25 de noviembre de 2025
Día 4: El pollo de la Paqui
Nada más llegar a la estación cogí el primer tuk tuk que me ofrecieron para que me llevara al Taj Castle A Boutique Homestay, una pequeña pensión familiar cuya madre es la cocinera. El pollo de la Paqui, así la voy a recordar, estuvo delicioso, pues hasta la salsa me la comí con cuchara...
Y al día siguiente cogí el mismo tuk tuk para que me paseara por la ciudad de Agra. Paco, así lo voy a llamar, se convirtió en mi amigo durante toda la mañana, pues intentaba protegerme de los timos y yo agradecí que me cuidara...
¿Y qué decir del Taj Mahal, una de las maravillas del mundo? Simboliza el amor eterno, pues fue construido por el emperador Shah Jahan en memoria de su esposa favorita, Mumtaz Mahal, quien murió al dar a luz... Qué bonito sentir un amor así...
Otra cosa que me gustó mucho fue el Fuerte de Agra, espectacular...
Y para finalizar esta entrada voy a retomar el tema de la comida... En un restaurante, al pedir la cuenta, me ofrecieron algo típico de aquí, azúcar y anís, que te refresca la boca...















