sábado, 29 de diciembre de 2012

Balance del año

Anoche fui a cenar con mi ángel de la guarda (algún día les contaré más sobre él) y ahora estoy aquí, acurrucado en la cama mientras escribo estas líneas sobre lo que ha supuesto el 2012 para mí...y será el último escrito del año, porque cuando me levante de la cama lo que voy a hacer es preparar la maleta para irme rumbo a Düsseldorf a celebrar el fin de año. ¡Qué ilusión me hace poder hacer este viaje! Será la quinta vez que celebre fin de año en una ciudad fuera de Lanzarote; la primera vez fue en Nueva York, la segunda en Londres, la tercera en Venecia, el año pasado en Amsterdam y, en esta ocasión, toca Düsseldorf, aprovechando a mi compañía comodín y sus vuelos directos desde Lanzarote. 
 
También quiero comentarles que el solomillo con salsa de oporto fue todo un éxito, jeje, sobre todo para mi padre, que se chupó los dedos. Aquí les dejo una imagen del plato y, si alguno está interesado, ya le pasaré la receta.
 
 
 
Vamos allá...¿qué ha supuesto el 2012 para mí? ¿Ha sido un año bueno o malo, como solemos decir cuando acaba el curso? Ha sido un año inolvidable, eso por lo pronto, inolvidable en muchos aspectos, y cargado de emociones, de muchas emociones. Empecé el año como acabé el anterior, estresado porque estaba haciendo el Grado de Turismo y, combinar trabajo y estudios, es muchas veces complicado. Después tuve el esguince, a mediados de marzo, y eso me creó tensión porque tuve que parar el ritmo que llevaba, tuve que pedir la baja médica por primera vez en mi vida y no disfruté nada con eso. Después, cuando pensé que por fin iba a tener mi descanso merecido, porque había acabado mis estudios en julio, el plazo que me había propuesto y conseguido, me encontré con una situación totalmente inesperada...y que cambió mi vida. De disfrutar de mi verano sabático, como lo iba a llamar yo, paso a estar ingresado en un hospital, menudo contraste, con la angustia que eso me generó y que a estas alturas todos ustedes saben...
 
...Pero si llegamos al presente, a 29 de Diciembre, después de más de tres meses de camino recorrido, tengo que decir que me siento cambiado, que me siento otro, que soy muy feliz y que cada día me sorprendo más de lo que estoy viviendo...y agradezco, doy mucho las gracias, gracias a las personas que he conocido y que me ayudan día a día a pasar este trance, gracias a las personas que ya conocía y que siguen estando a mi lado, gracias a toda mi familia porque creo que la relación, ahora, es más bonita y estrecha, gracias a mi ángel de la guarda, por iluminarme la vida y sentir que no voy a estar solo...nunca, gracias a todos, de corazón, gracias...por este año, que será muy importante en mi vida...y gracias por el año que viene, que lo disfrutaré y viviré con más ganas que nunca.
 
Entonces, ¿ha sido un año bueno o malo? Pues no me voy a mojar, y mira que suelo hacerlo. Lo voy a dejar en neutro, un año neutro, ni bueno ni malo...un año de aprendizaje, de muchas emociones...que han generado un cambio en mí y deseo que este cambio siga germinando.
 
 
 
 
 
Sólo deseo poder llenar este baúl de muchas ilusiones, proyectos y sentimientos para el año que viene...y compartirlos con todos ustedes. ¡FELIZ AÑO!
 
 

jueves, 27 de diciembre de 2012

Mañana cocino yo

Aprovechando que esta semana estoy de vacaciones, mañana cocinaré yo para toda la familia, así mataré dos pájaros de un tiro, por una parte, recompensar a mi madre por todos sus mimos y cuidados que me da cuando yo aún estoy recuperando mis fuerzas y, por otro lado, atreverme con la cocina, que me encanta, pero no sé hacer muchas cosas, así que mañana tengo en mente hacer algo nuevo, solomillo con salsa de oporto. A estas horas de la mañana, aún no sé cómo preparar la salsa, pero si miro en internet seguro que encontraré más de una receta interesante.
 
 
 
 
Para los que se estén preguntando cómo acabó el partido de pádel del viernes, decirles que bien, más que bien, porque la ilusión que me hizo entrar en la cancha y coger la pala traspasó barreras. Tengo tantas ganas de vivir y hacer cosas, que eso significó un paso más hacia mi meta, la sanación, y por eso estoy feliz...últimamente me siento muy feliz.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Y Papá Noel llegó...

Papá Noel existe, le pedí un deseo y me lo concedió así que, a partir de ahora, voy a creer siempre en él. Como ya les adelanté a muchos a través de un sms, me tocaba nueva sesión de belleza el lunes día de Nochebuena, pues bien, sólo le pedía que pudiera descansar toda la noche sin levantarme y no tener molestias en la barriguita...y tuve una noche bastante buena, así que más no puedo pedir.




¿Por qué no creer también en los Reyes Magos? ¿Se les ocurre qué podría pedirles? ¡¡¡Yo sí, y estoy muy ilusionado!!! ¡FELIZ NAVIDAD!

viernes, 21 de diciembre de 2012

Un día importante

Para mí lo es, y no porque supuestamente acaba el mundo, sino porque hoy tengo un nuevo reto por delante. Hoy vuelvo a las pistas, hoy vuelvo a jugar un partido de pádel, hoy volveré a sentir la emoción de practicar mi deporte favorito...





Estoy como un niño chico esperando con impaciencia la llegada de los Reyes Magos...estoy tan ilusionado que hoy casi lloro mientras buscaba en el armario la ropa de pádel, estoy tan contento que simplemente soy feliz...

Eso sí, jugaré con la izquierda porque en la parte derecha tengo colocado el catéter, pero con el consentimiento del médico, así que nadie se asuste. A saber dónde tiraré la pelota, porque juego con la izquierda, pero aún jugando con la izquierda...¡¡¡daré lo mejor de mí!!! 

jueves, 20 de diciembre de 2012

¿Y si mañana fuera el fin del mundo?

¿Te has planteado qué harías si mañana fuera el último día de tu vida? ¿Te has puesto a pensar qué harías si te dijeran que mañana será el último día de tu existencia y fueras consciente de ello?

Yo sí lo he pensado...y creo que lo tengo claro. La verdad es que tienes tan poco tiempo de reacción, sería de hoy para mañana, que hacer un viaje a Nueva York o París sería malgastar demasiadas horas en un avión...aunque si llegas a tiempo merecería la pena porque estas dos ciudades, mis dos ciudades favoritas, enamoran...

No, yo desecharía la idea del viaje, tendría que aprovechar el tiempo aquí. ¿Qué haría? Creo que me levantaría supertemprano, o no dormiría, total, ya dormiré después eternamente...así que desde muy temprano estaría pelando papas y batiendo huevos...para hacerme una tortillita...una tortilla para hacerme un bocadillo y envolverlo entre servilletas y platina, para que se mantenga calentito. A esa tortilla le daría un poquito de alegría, le añadiría un toque especial, mi ingrediente estrella, los dátiles.... Así estaría haciendo una de las cosas que más me gustan, cocinar, aunque no se crean que sé mucho de cocina. Por ahí dicen que sólo sé hacer cinco cosas, pero esas cinco cosas me salen...de maravilla, jeje!



¿Dónde me comería esa tortilla? Una tortilla como la mía, con calabacín, atún, jamón, queso y dátiles...entre otros ingredientes, merecería ser comida en un lugar especial, un lugar que me aporte paz y serenidad. A estas alturas del encuentro, sabrán a qué lugar me refiero, así que directamente les voy a poner una imagen porque, como bien dice el dicho, una imagen vale más que mil palabras...



A la playa podría ir con toda la gente que quiero, con mi sobrino, con mis amigos...pero un momento lo reservaría exclusivamente para mí. Sólo desearía que estuviera la marea vacía para poder recorrerla de punta a punta mientras escucho música mirando al macizo que me inspira. Daría igual que lloviera o hiciera viento, necesitaría ir a Famara para despedirme de ella y verla por última vez...

El día se acaba, sí, pero un tiempo valioso lo tengo reservado para mi familia. Daría besos, repartiría caricias y daría las gracias por tener la familia que tengo. A mi madre...a mi madre creo que no le tendría que decir nada más...sólo darle las gracias nuevamente por haberme dado la vida, por haberme dado el ser y el regalo, el inmenso regalo, de poder vivir esta vida. Nos despediríamos sabiendo que nos vamos a reencontrar, en algún lugar, porque el vínculo entre una madre y un hijo es ilimitado...

Y para terminar, me gustaría quedarme acurrucado, sintiéndome protegido, entre los brazos de la persona que más quiero...para así recordar ese momento eternamente...

Espero que mañana no sea el fin del mundo...aunque eso haría si tuviera el privilegio de saber que mañana será mi último día, pero desgraciadamente no lo sabemos...así que deberíamos vivir cada día como si fuera el último...y amar la vida ¿Y tú, qué harías?

miércoles, 19 de diciembre de 2012

En calma

No sé cómo estaré mañana, sólo sé que hoy me siento en calma, con sensación de paz y mucha esperanza. Tal vez sea la edad, hoy cumplo un día más, quizás sean estas fiestas navideñas, tal vez que noto un cambio en mí...no lo sé, sólo sé que quiero ser feliz...

Y parte de mi felicidad y mi calma es Famara, como todos ustedes saben; tan sólo escuchar el sonido de las olas me transporta a otro lugar...y yo me dejo llevar.

martes, 18 de diciembre de 2012

Almuerzo de Navidad

Hoy toca almuerzo de navidad con mis compañeros de trabajo...y de desayuno. El lugar elegido, el de siempre, el Burger King del Deiland; el menú, a elegir, unos prefieren comer la tradicional hamburguesa, otros optan por el pollo y otros por los aros de cebolla. ¡En la variedad está el gusto! Menos mal que luego lo compenso con una alimentación sana....muy sana, eso espero, pero hamburguesas también hay que comer de vez en cuando...con lo buenas que son, jeje!


La verdad es que no sé cómo empezamos, pero lo cierto es que se está convirtiendo en una tradición, nuestra particular tradición, jeje!

 Hay tradiciones que no se deben perder, como compartir tu tiempo con la gente que quieres...